La incalculable herencia de Castilla y León a la humanidad

Castilla y León, la región del mundo con más enclaves Patrimonio de la Humanidad.
 

Una visita por La Catedral de Salamanca

La construcción de la gran presa de Asuán en 1959 en Egipto provocó la inundación de un valle en el que estaba ubicado el Templo de Abu Simbel, de valor incalculable, que se pudo recuperar merced a la colaboración conjunta de 50 países. Una actuación que animó a desarrollar nuevas campañas de protección en lugares como Venecia, Pakistán o Indonesia y que llevó a la Unesco a impulsar una convención para proteger el patrimonio cultural común de la humanidad.

 

Por fin en 1973, se celebró una conferencia general de la Unesco que decidió proteger el patrimonio cultural y natural de los países creando una lista de monumentos, sitios y obras que fueran considerados Patrimonio no solo de los países sino de la Humanidad.

 

El objetivo es el de preservar las áreas naturales y sitios históricos del mundo para el presente y el futuro de toda la humanidad. Los lugares con dicho reconocimiento poseen una protección especial pues deben ser preservados y dados a conocer por su importancia cultural, histórica o natural, ya que son una herencia para todos.

 

Desde entonces, todos los años, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco recibe propuestas de los países para aprobar sitios, plazas, monumentos o ciudades que, una vez aprobadas, entran a formar parte del preciado Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad.

 

Para los países es como recibir una medalla. Significa prestigio, tradición y también turismo. Desde 1978 y hasta la última reunión del Comité de Patrimonio Mundial del pasado mes de julio, el catálogo del Patrimonio Mundial ha llegado a 1.073 sitios, de los cuales 832 son culturales, 206 naturales y 36 mixtos. Centrándonos en los culturales, hoy por hoy el país con más obras consideradas Patrimonio de la Humanidad es Italia (53), seguida por China (52) y España (43) mientras que la región del mundo con más sitios patrimonio de la humanidad es Castilla y León con ocho, por delante de las italianas Toscana y Lombardía, con seis cada una.

 

Lugares muy especiales reconocidos por su gran valor como monumentos naturales y por el gran interés científico y cultural que despiertan. Hablamos de tres ciudades –Ávila, Segovia y Salamanca-, el yacimiento de Atapuerca, la Catedral de Burgos, las Médulas que se encuentran en León, la estación rupestre de Siega Verde y el Camino de Santiago –Camino Francés y rutas del norte de España-, que ostentan el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad. Ocho joyas que Castilla y León deja en herencia para todos y que merecen ser conocidas una a una desde la primera a la última que mereció tal consideración.

 

CASCO ANTIGUO DE ÁVILA E IGLESIAS EXTRAMUROS 

 

Desde 1985 la ciudad antigua de Ávila, su muralla y las iglesias extramuros de San Vicente, San Pedro, San Pedro, San Andrés y San Segundo son consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su interés histórico, religioso y arquitectónico. Posteriormente, en 2007, la Unesco decidió ampliar esta consideración a las iglesias de San José, Santo Tomás, San Martín, Santa María de la Cabeza y San Nicolás.

 

La nueva inscripción incluye, de este modo, no sólo elementos medievales sino también del siglo XVI, época de esplendor de la ciudad, suponiendo un avance en la compresión integral de la ciudad.

 

 

Ciudad de Cantos y Santos, como a veces se la ha denominado, su muralla es sin duda su símbolo universal y monumento más destacado. Se trata de una cerca militar románica que rodea el casco antiguo de la ciudad y es el recinto amurallado medieval mejor conservado de España y seguramente de Europa.  La muralla tiene nueve puertas, cada uno de los cuales cuenta con uno o varios palacios a los que se encomendaba la defensa de cada puerta o, como se los conoce  coloquialmente, arcos. Son la Puerta del Alcázar o del Mercado Grande, la Puerta de la Catedral, de los Leales o del Peso de la Harina, la Puerta de San Vicente, el Arco del Mariscal, el Arco del Carmen o de la Cárcel, la Puerta de la Mala Dicha o Arco de los Gitanos, la Puerta de la Santa o de Montenegro, la Puerta del Rastro de Grajal o de la Estrella y la Puerta del Puente. 

 

LA CATEDRAL DE BURGOS

 

Este edificio, cuyo nombre completo es Catedral de Santa María de Burgos, es la única catedral española que ha merecido la distinción de Patrimonio de la Humanidad, concedida en 1984, independientemente del entorno en el que se ubica. Las catedrales de Salamanca, Santiago de Compostela, Ávila, Córdoba, Toledo y Cuenca, también gozan de este reconocimiento pero agrupadas con el casco histórico de las ciudades. Es además el templo católico de mayor rango en Castilla y León al tratarse del único templo que siendo catedral metropolitana es a la vez basílica.

 

 

Esta Catedral es, en sí misma, un muestrario de estilos arquitectónicos que abarca desde el gótico del siglo XIII, la primera piedra se puso en 1221, hasta el siglo XVIII, además de las restauraciones en los siglos XIX y XX. Las agujas de la fachada principal, la Capilla del Condestable y el cimborrio del crucero dotan al templo de un su perfil inconfundible con una fachada que se relaciona con el gótico francés.

 

Además guarda numerosos tesoros arquitectónicos, escultóricos y pictóricos en su interior. En el interior de la catedral encontramos una enorme cantidad de elementos que hacen que la visita a la catedral se demore algunas horas si el visitante desea contemplar con atención toda la rica variedad artística que la seo burgalesa atesora.

 

El Claustro, a la derecha de la entrada de visitantes en la fachada sur, es de una belleza única. En la nave mayor a unos diez metros de altura encontramos un reloj en el que una figura articulada del siglo XVIII golpea una campana a las horas en punto: es el conocido Papamoscas, que reúne a una buena cantidad de curiosos cada hora. A su derecha, otro autómata (Martinillo) anuncia los cuartos de hora golpeando las campanas que tiene a ambos lados.

 

La Capilla Mayor, presidida por el Retablo de Rodrigo y Martín de la Haya en el siglo XVI, es un ejemplo del estilo gótico-flamenco. El Coro, con sillería de nogal tallado de estilo plateresco, impresiona por su tamaño y la meticulosidad de las tallas. En el Crucero se encuentra, desde 1921 y tras el traslado desde el Monasterio de San Pedro de Cardeña, la tumba del Cid y de doña 
Jimena
, su esposa, símbolos de la rudeza y fidelidad castellanas.

 

En el lado norte está la magnífica Escalera Dorada de Diego de Siloé, de estilo renacentista con influencias italianas y que, aunque hoy carece de utilidad al estar la Puerta de la Coronería cerrada, sigue siendo un elemento magnífico en su factura y decoración. El diseñador de la gran escalera de la ópera de París, Charles Garnier, se inspiró en ella para su diseño parisino. Por fin, la Capilla del Condestable, con sus sepulcros realizados en mármol de Carrara, los retablos de Gil y Diego de Siloé y Felipe Bigarny y los cuadros de la Magdalena y el Cristo Crucificado de un discípulo de Leonardo da Vinci, es como un joyero repleto que guarda sus tesoros con la protección de una espectacular reja. Toda una sobredosis artística dentro de uno de los más impresionantes monumentos de la cristiandad.

 

ACUEDUCTO DE SEGOVIA Y SU CASCO ANTIGUO

 

Desde 1985, Segovia y su acueducto son Patrimonio de la Humanidad. Razones no faltaban por la belleza impresionante del primero y por la maravillosa armonía que caracteriza a una ciudad repleta de patios de palacios, claustros de conventos e importantes fachadas de edificios en su calle Real: La Casa de los Picos, el Palacio del Conde, la Casa de la Canaleja, el edificio de la Alhóndiga, un museo vivo de arquitectura.

 

El Acueducto de Segovia es una de las obras de ingeniería civil romana mejor conservadas en todo el mundo. Construido entre los siglos I y II después de Cristo, se utilizó como medio de transporte de agua hasta no hace demasiados años. Impresiona con sus más de 170 arcos de sillería granítica unidos sin argamasa alguna y sus 818 metros de longitud con 29 de altura en la zona del Azoguejo.

 

 

En cuanto al centro histórico de Segovia, puede presumir de contener el núcleo urbano con mayor número de edificios románicos de toda Europa. La aljama, junto a las murallas de la ciudad vieja, guarda entre sus callejas estrechas la antigua sinagoga, la carnicería y el cementerio judío extramuros. La muralla medieval termina su recorrido en otro punto emblemático de la ciudad, el Alcázar. Se trata de un palacio-residencia real del siglo XII que en sus muros y torres muestra la evolución de distintos estilos hasta llegar al palacio desde el que se otea la capital segoviana con su Catedral de Santa María, conocida popularmente como ‘La Dama de las catedrales’ por su elegancia y armonía y considerada la última catedral gótica construida en España.

 

CIUDAD VIEJA DE SALAMANCA

 

Ciudad vieja de Salamanca es la denominación que recibe el conjunto patrimonial situado en el casco antiguo de la ciudad que se encuentra amparado por el título de Patrimonio de la Humanidad conferido por la Unesco en 1988. La riqueza de su patrimonio histórico artístico, el color de su piedra de Villamayor y su condición de ciudad viva propiciaron el nombramiento.

 

En la morfología urbana de la ‘Ciudad Dorada’ por el color característico de la piedra utilizada en las construcciones, que permite realizar finas filigranas y que por su contenido en hierro se oxida al aire, imprimiendo ese color tan característico, se mantiene gran parte de la red viaria medieval.

 

En Salamanca están representados gran variedad de épocas y estilos artísticos, desde el Puente Romano, el románico de la Catedral Vieja, el gótico de la Catedral Nueva y San Esteban, el mudéjar de la iglesia de Santiago hasta el estilo renacentista con obras cumbres como el Palacio de Monterrey y la Casa de la Salina.

 

Pero Salamanca es la ciudad plateresca por excelencia. Aquí se pueden ver los mejores ejemplos del arte plateresco, destacando por encima de todos la fachada de la Universidad. El arte barroco está también representado por la Plaza Mayor, el mayor exponente del estilo barroco churrigueresco de España, construida bajo el reinado de Felipe V. La dinastía de los Churriguera fue asimismo la autora de otros edificios, como la Clerecía, el colegio de Calatrava o la iglesia de San Sebastián. El estilo neoclásico está representado en el Palacio de Anaya.

 

Es a su Universidad a la que la ciudad debe sus características esenciales. El remarcable conjunto de edificios de estilo gótico, renacentista y barroco que se levantaron, del siglo XV al XVIII, en torno a una institución que se proclamaba ‘Madre de las Virtudes, de las Ciencias y de las Artes’, hace de Salamanca un ejemplo excepcional de antigua ciudad universitaria en el mundo cristiano. La Universidad se organizó sobre el modelo de una asociación de alumnos: universitas studentium, como en Bolonia. Durante esta primera fase, y hasta el siglo XV, se impartían las clases, al igual que en otras universidades, en edificios eclesiásticos o en locales alquilados por la Universidad. La ceremonia de graduación tenía lugar en una capilla de la Catedral Vieja y esta tradición continuó hasta 1843. Posteriormente se construyeron las Escuelas Mayores, agrupadas alrededor de un patio central, así como las Escuelas Menores.

 

La ciudad albergaba paralelamente un gran número de colegios, instituciones esencialmente caritativas y muy ligadas a la Universidad. Entre ellos podemos destacar el Colegio de los Irlandeses, el más bello ejemplo de los colegios renacentistas, construido para albergar a los estudiantes de este país. La universidad y las instituciones asociadas a ella se convierten así en una referencia en la Europa de la época.

 

YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ATAPUERCA

 

En pleno Camino de Santiago y a pocos kilómetros de Burgos se sitúan los yacimientos de Atapuerca, un tesoro arqueológico de dimensiones inestimables. Atapuerca es para los expertos en la materia la piedra roseta de la evolución humana en Europa porque conserva restos de hace aproximadamente 1.500.000 años.

 

El 30 de noviembre del año 2000, los yacimientos pleistocenos de la sierra de Atapuerca eran declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El organismo internacional reconocía así el trabajo que el equipo científico venía desarrollando desde 1978, cuando el padre de las excavaciones, Emiliano Aguirre, iniciaba los trabajos en el que años después se convertiría en uno de los yacimientos más ricos del mundo en fósiles humanos. Aquella declaración supuso un claro revulsivo a la hora de que  no sólo la comunidad científica conociera su valor, que ya lo hacía, sino para que todo el país tomara conciencia de que allá, en una sierra de la provincia de Burgos, unos cuantos investigadores estaban descubriendo datos revolucionarios sobre nuestros antepasados. A día de hoy se han descubierto más de 180 yacimientos, así como signos de actividad humana desde el Paleolítico hasta el Neolítico y la Edad de Bronce. 

 

CAMINOS DE SANTIAGO DE COMPOSTELA: CAMINO FRANCÉS Y RUTAS DEL NORTE DE ESPAÑA

 

 

En Castilla y León el Camino de Santiago es una larga ruta que atraviesa la comunidad horizontalmente. Llega por Burgos de La Rioja, atravesando la provincia hasta Palencia y, por último, León. El denominado Camino Francés, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993, es la ruta santiaguista por excelencia y la mitad de su recorrido, en concreto 450 kilómetros, discurre así por territorio castellano y leonés.

 

En Burgos: El primer lugar de paso es Redecilla del Camino, en cuya iglesia se guarda una singular pila bautismal del siglo XII con una ciudad tallada simbolizando la Jerusalén Celestial. Se trata de una de las pilas románicas más bellas de las que se 
conservan en España.

 

Posteriormente Belorado, que conserva restos de un castillo y por Villafranca de Montes de Oca, cuya iglesia es una obra de mitad del siglo XII. El sepulcro de San Juan de Ortega, conservado en la cripta, es una joya escultórica del románico final español. Tras el paso por Burgos una parada obligatoria es Castrojeriz, un pequeño pueblo con un legado monumental de primer orden ya que conserva las ruinas del Convento de San Antón, el templo de las Madres Claras y las iglesias de San Juan y Santo Domingo.

 

En Palencia: En San Martín de Frómista nos encontramos con la diosa del románico palentino, la iglesia del antiguo monasterio de San Martín de Tours. También la iglesia de Santiago de Carrión de los Condes y, por último, a medio camino entre Frómista y Carrión de los Condes nos topamos con el templo de Santa María la Blanca, en Villalcázar de Sirga.

 

En León: La primera parada obligatoria por su interés románico es sin duda Sahagún. Se trata de una de las más destacadas escalas del Camino de Santiago. San Lorenzo es otro magnífico ejemplo de románico mudéjar, aunque ya en su fase más clásica. Finalmente, como último eslabón castellano leonés nos encontramos con la iglesia de Villafranca del Bierzo y su famosa puerta del perdón.

 

LAS MÉDULAS

 

Las Médulas son Patrimonio de la Humanidad desde 1997 debido a que conjuga valores naturales y culturales, fruto de la propia naturaleza y de la acción del hombre. Además también son Monumento Natural y Espacio Cultural y se trata de un entorno formado por los restos de una antigua explotación minera de oro de la época romana. Se ubican en la comarca de El Bierzo, muy cerca de la localidad del mismo nombre, Las Médulas.

 

 

El enorme trabajo de ingeniería realizado para la extracción del mineral supuso una gran destrucción del medio ambiente pero a la vez dio como resultado un paisaje grandioso y espectacular de tierras rojizas, perfectamente integrado con la vegetación de castaños y robles.

 

El interés turístico de Las Médulas es indudable ya que es un paisaje de inigualable belleza y de gran singularidad por esas arenas de tono dorado y rojizo. Pero es que además debemos considerar Las Médulas por su interés arqueológico, vestigio y reflejo de la grandiosidad del Imperio Romano. Existen rutas para recorrer este impresionante paraje como la Senda Perimetral, Senda de Las Valiñas, Senda del Lago Somido, Senda de Los Conventos o la Ruta de los Poblados. También es recomendable observar Las Médulas en todo su esplendor desde el Mirador de Orellán.

 

SIEGA VERDE

 

La Convención de Patrimonio Mundial de la Unesco decidió el 1 de agosto de 2010 declarar Patrimonio de la Humanidad la Estación de Arte rupestre de Siega Verde, en la provincia de Salamanca, como ampliación de los Yacimientos de arte rupestre prehistórico del Valle de Côa, enclave portugués que ya contaba con el reconocimiento desde 1998.

 

 

El sitio arqueológico se localiza en el extremo occidental de la provincia salmantina, en los términos municipales de Castillejo de Martín Viejo, Villar de Argañán y Villlar de la Yegua.

 

Entre los criterios que justifican que Siega Verde posee Valor Universal Excepcional destacan que se trata de una “obra de arte del genio creador humano, que es testimonio de una etapa de la historia del hombre, que es ejemplo  de ocupación del territorio y que supone una obra artística de importancia universal excepcional”. Las manifestaciones artísticas de Siega Verde, fechadas entre los años 22.000 y 11.000 antes de Cristo, constituyen una muestra excepcional de los primeros ejemplos de creación simbólica y el inicio del desarrollo cultural de la Humanidad. Se catalogaron 91 paneles con 646 representaciones de animales y signos esquemáticos. De este modo, se han identificado 443 representaciones de fauna, donde predominan los cérvidos, bóvidos y caballos, además de otras especies hoy extinguidas y propias de climas glaciares, como renos, bisontes o rinocerontes lanudos. También hay 165 figuras esquemáticas, tres antropomorfos y 35 indeterminadas.

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