La importancia de trabajar con protectores auditivos
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La importancia de trabajar con protectores auditivos

Los trabajadores de ciertas profesiones concretas están expuestos a unos niveles de ruido que hacen imprescindible el uso de protectores auditivos, ya sean tapones, orejeras o cualquier otro dispositivo de protección acústica.

Los trabajadores de ciertas profesiones concretas están expuestos a unos niveles de ruido que hacen imprescindible el uso de protectores auditivos, ya sean tapones, orejeras o cualquier otro dispositivo de protección acústica.
 

Por qué es importante protegerse del ruido en determinados ámbitos laborales

Los profesionales que desempeñan trabajos en entornos de alta emisión de decibelios, o bien manejan maquinaria o conducen vehículos muy ruidosos han de contar con las medidas necesarias para evitar que esta exposición acústica dañe su salud, tal y como establece la legislación laboral.

Así, para evitar el riesgo de padecer lesiones auditivas y enfermedades asociadas a estas, resulta esencial equipar a los trabajadores con los tipos de protectores para los oídos más adecuados en función de la actividad específica que desempeñen. Es decir, del formato, el nivel, y la duración de los ruidos que tengan que padecer en su jornada de trabajo.

Compañías especializadas en suministro de equipos de seguridad acústica como Prolaboral  dan una respuesta completa a las necesidades de las empresas en este campo, pudiendo proporcionarles una amplia gama de soluciones que van desde los tapones anti ruido hasta las orejeras de protección auditiva.

 

Los trabajadores de ciertas profesiones concretas están expuestos a unos niveles de ruido que hacen imprescindible el uso de protectores auditivos, ya sean tapones, orejeras o cualquier otro dispositivo de protección acústica. 

 

Por qué es importante protegerse del ruido en determinados ámbitos laborales

Los profesionales que desempeñan trabajos en entornos de alta emisión de decibelios, o bien manejan maquinaria o conducen vehículos muy ruidosos, han de contar con las medidas necesarias para evitar que esta exposición acústica dañe su salud, tal y como establece la legislación laboral

Así, para evitar el riesgo de padecer lesiones auditivas y enfermedades asociadas a estas, resulta esencial equipar a los trabajadores con los tipos de protectores para los oídos más adecuados en función de la actividad específica que desempeñen. Es decir, del formato, el nivel, y la duración de los ruidos a los que se tengan que exponer en su jornada de trabajo.

Compañías especializadas en suministro de equipos de seguridad acústica como Prolaboral  dan una respuesta completa a las necesidades de las empresas en este campo, pudiendo proporcionarles una amplia gama de soluciones que van desde los tapones anti ruido hasta las orejeras de protección auditiva.

Asimismo, ofrecen una gran variedad de alternativas en cuanto a tipos de materiales, durabilidad de las soluciones (aunque se demandan cada vez más los protectores desechables), uso concreto al que se destinan, grados de atenuación, etc.

 

Niveles de ruido que obligan al uso de protectores

Según destacan los especialistas en este ámbito, la utilización de unos formatos de dispositivos u otros varía en función del nivel de decibelios que haya en el entorno laboral. Para hacernos una idea, los baremos aproximados serían los siguientes: 

 

  • Cuando el ruido ronda los 80 dB pese a que no exista obligatoriedad de uso de protectores es muy importante emplearlos ya que las divergencias en la anatomía de cada oído hacen que el riesgo de sufrir lesiones pueda variar de una persona a otra.
  • Si el ruido en el lugar de trabajo ronda niveles de 85 dB ha de utilizarse de manera obligatoria un equipo de protección auditiva.
  • En caso de que se produzca una emisión de ruidos en el entorno laboral que rebase los 87 db deben de usarse los protectores adecuados para no sobrepasar los decibelios del umbral que establece la legislación, y si pese a la utilización de aquellos se rebasase habría que recurrir también a los limitadores de ruido.

 

Por poner un ejemplo más claro de los niveles de emisión acústica de los que estamos hablando, hay que tener en cuenta que en nuestro día a día la intensidad de los ruidos que percibimos suele rondar los 60 db, existiendo únicamente picos más altos de exposición en determinadas situaciones como cuando pasamos cerca de una obra o escuchamos la sirena de una ambulancia.

Por ello, quienes desempeñan trabajos habitualmente en entornos que rebasan el umbral de ruido deseable han de contar con la protección auditiva adecuada, para evitar el riesgo de que este nivel de exposición más alto se traduzca en lesiones en el oído y enfermedades derivadas de las mismas.