La huella que deja la Supercopa en Salamanca: cercanía y humanidad, reflejada en gritos, pancartas y algunas lágrimas

La Supercopa de España de fútbol femenino, a pesar de estar en vuelta en una nube gris entre estadios, Ayuntamiento y Federación, no ha dejado de brillar por sí misma, por su autenticidad y por la lucha de un objetivo en común. 

Aficionada con una pancarta (Foto: Arai Santana)
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En primer lugar, por ellas, por todas las jugadoras de Salamanca, que militan en las plantillas del Santa Marta, del Ribert, del Navega o del Salamanca FF y que a través de un trabajo silencioso, pero cargado de ilusión, han llevado a la ciudad un torneo primerizo, con mucha historia detrás, en una ciudad que apuesta por el fútbol, pero que no ha visto demasiado femenino. 

 

En segundo lugar, por todas las niñas que quieren llegar a ser como ellas. Por todos los carteles, pancartas y gritos que han estado presentes en la Supercopa de España. Concretamente, por poner un ejemplo, por Ainara, portera del Salamanca FF, quien tenía un sueño, que se ha hecho realidad. Quería conocer a Lola Gallardo, portera del Atlético de Madrid y la Supercopa de España le ha permitido compartir unos minutos con ella y además, llevarse un ansiado trofeo a casa. Los guantes de la portera madrileña, pasarán a ser su objeto más preciado. 

 

Además a través de las redes sociales Lola Gallardo mostró su opinión al respecto: "Lo que no sabe, es que fue ella la que me hizo feliz a mi". 

 

De la misma forma que María, que además de realizar el saque de honor de la final de la Supercopa, recibió una bota firmada de Jenni Hermoso, que además de ello y tras finalizar el encuentro con el Atlético de Madrid, se dirigió a pasar y compartir unos minutos junto a ella y el resto de su familia. 

 

En tercer lugar, por las jugadoras, verdaderas protagonistas y artífices del evento. Cuatro equipos, que siguen reclamando la firma del convenio colectivo, un texto que a pesar de haberse firmado el pasado 20 de diciembre, todavía no se ha podido ejecutar porque está pendiende de un acuerdo sobre los derechos televisivos entre la Federación, los clubes y Mediapro, que además debe aportar dinero para que las entidades más humildes puedan hacer frente a las cláusulas económicas. Por ellas, que a pesar de ver como sus derechos siguen sin estar, salen a cada partido dispuestas a dejarse la piel por los colores que defienden y a contracorriente. 

 

Por la ciudad, para que como Lluís Cortés, entrenador del FC Barcelona declaró en rueda de prensa, después del partido frente al Atlético de Madrid, la Supercopa "sirva para que Salamanca crezca en el fútbol femenino. Si esto hace que sigamos hacia adelante, nos iremos a cualquier ciudad a jugar para ayudar y para crecer". Y también porque ha sido capaz de sorprender: 

 

"Sinceramente no esperaba que hubiera el aforo que hubo, nos sentimos arropadas. Daba igual el equipo con el que fueran, lo que triunfaba era el fútbol femenino y creo que es un punto positivo para esta Supercopa", aseguraba Sandra Paños. 

 

Y por los nuevos que se enganchan. "Deja un rastro importante de informar de querer informarse, al ver a jugadoras espectaculares y coómo han trabajado los equipos. La Supercopa ha traído acercamiento, de que ya no le suene tan raro el fútbol femenino, que podamos sentir que más gente se acerque a vernos y que, por supuesto, no suponga un problema que una niña quiera jugar al fútbol", reconoce Sergio Mata, entrenador del Salamanca FF. 

 

"Creo que ha supuesto un punto increíble en la vida de nuestras jugadoras, que han sido partícipes en labores de organización, siendo imprescindibles. Solo había que verles la cara, para saber la ilusión que tenían. Han sido unos días muy bonitos para el fútbol femenino en Salamanca", finaliza. 

 

Quizás es más cercano y más humano o será porque no tiene lujos, ni cifras desorbitadas, pero el fútbol femenino, por donde va deja huella. 

 

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