La heroica labor del ejército salmantino contra el coronavirus: "Nuestra presencia ha sido un alivio para la sociedad"
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La heroica labor del ejército salmantino contra el coronavirus: "Nuestra presencia ha sido un alivio para la sociedad"

El capitán Francisco José González y la Soldado Virginia Miranda Francisco (Foto: REI 11)

Días de intensa labor para montar hospitales y desinfectar la provincia. Cuentan como ha sido enfrentarse al coronavirus el capitán del Regimiento charro, Francisco González y la soldado, Virginia Miranda. 

'No hay mayor orgullo que servir al ciudadano'. Este es el mensaje que quieren trasladar el capitán del Regimiento Francisco González y la soldado Virginia Miranda tras los intensos días de montaje y desinfección de hospitales de toda España y zonas de la provincia. Tras el tapado de la mascarilla de protección, difícilmente puede ocultarse el agotamiento de días y semanas acumuladas que, irremediablemente, pasan factura.

 

Algo que, a todas luces, engrandece y dignifica la ingente labor de las Fuerzas Armadas; pero, sobre todo, en cada una de las acciones constatadas que van por cientos, desde que irrumpiese abruptamente en nuestras vidas la temida pandemia. Delegaciones del REI 11 de Salamanca han trabajado sin descanso en los hospitales provisionales de Sabadell, la Fira de Barcelona y en la planta UCI del 'Gómez Ulla', además, de ayudar en IFEMA y esto no debe ser olvidado.

 

 Soldados durante uno de los montajes hospitalarios (Fotos: REI 11)

 

Ellos, nuestros soldados, han sido y son el mejor antídoto contra este virus cuando hace ya dos meses, repentinamente, el Estado se convirtió en un centro de operaciones; aparentemente, en guerra y con un enemigo invisible, algo nunca antes visto por las generaciones de hoy en día, para hacer frente a uno de los mayores desafíos de la historia reciente, imágenes que nos llegaron a retrotraer a épocas inmemoriales. 

 

En nuestras retinas hospitales de campaña o albergues improvisados, cuerpos se seguridad ataviados con mono blanco, amarillo o verde, en aplicaciones escrupulosas de desinfección en estaciones de tren, centros de salud, residencias de mayores, cárceles, parques o vigilancia de centrales nucleares… Un trabajo extraordinario de dedicación exclusiva, todo ello, en primera línea de batalla...

 

Algo a lo que aseguran, están "acostumbrados". Desde el primer momento, cuando arrancó la 'Operación Balmis', "iniciamos el proyecto para aumentar la ocupación hospitalaria, desplegamos una serie de medios y estudiamos las dificultades logísticas que pueden conllevar así como los contactos para la coordinación", dice Francisco González. 

 

Después se dio inicio al montaje... no solo las tiendas, "también la climatización", luz, electricidad, aseos, agua... A partir de ahí 'vestimos' el futuro hospital, "que es cuando entra en escena la coordinación con otros actores". Una labor compleja, aunque para ellos nos existe la palabra difícil "porque esto es para lo que nosotros nos preparamos diariamente".

 

Asegura que durante los primeros días del estado de alarma "se suple la incertidumbre del momento con la preparación que tenemos. Lo hemos llevado lo mejor que hemos podido con unas órdenes lo más claras posibles. En ese momento lo que tratamos de hacer es adelantarnos a las situaciones... no sabíamos a que hospitales íbamos pero ensayamos una serie de protocolos válidos para todas las situaciones", así es como actúan. 

 

Por su parte, Virginia Miranda ha mirado de frente al coronavirus. 'Metida' en el equipo de desinfección desde el minuto uno, "hemos actuado por la zona de Salamanca y Zamora". Nada ha quedado atrás... "residencias, centros penitenciarios, hospitales, consultorios médicos...". Su complemento siempre ha sido el EPI, "lo primero es la seguridad y siempre con un claro protocolo de desinfección del material". 

 

 

Mochila de desinfección en mano, lejía y otros productos aptos para la labor... todo por la vida de los españoles. En cuántas ocasiones repiten la maniobra, intercalan la irrigación de agua helada con lejía y la limpieza del calzado, guantes, manos y cara. No es algo que les haya 'pillado' por sorpresa, "no lo hacemos todos los días pero estamos preparados y se ha demostrado que sirve para algo", ahonda. 

 

"Se está viendo que realmente nuestra labor es muy importante". Poder ayudar... para ambos, "es toda una satisfacción, te llena como persona, tu ayuda es la ayuda de todos. Nuestra presencia ha sido un alivio para la sociedad, el vernos aparecer con nuestros vehículos... se veía que respiraban alivio, se sentían protegidos, estamos realmente agradecidos", conluyen con orden y sin pausa.