La Hermandad del Cristo del Amor y de La Paz encoge el alma de Salamanca entre el día y la noche del Jueves Santo
Tribuna mini Saltar publicidad
Asanz 600x800 file
Cyl dots mini

La Hermandad del Cristo del Amor y de La Paz encoge el alma de Salamanca entre el día y la noche del Jueves Santo

Entre el día y la noche. La Hermandad del Amor y la Paz ha vuelto a desplegar respeto y devoción por las calles de Salamanca acompañados por la banda de Villamayor. Por su 50 aniversario, detalles y elementos de sus primeros años de fundación. 

La emoción se vislumbraba en los rostros de los y las cofrades desde por la mañana ante el acto de la promesa. Jueves Santo, jueves de la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz por uno de los lugares más representativos y buscados de la capital salmantina, el Puente Romano. La procesión no pudo completar el recorrido entero en 2019 como consecuencia de la lluvia y, al igual que el resto, ni siquiera salir a procesionar en 2020 y 2021 debido a la pandemia por coronavirus que paralizó cualquier actividad que implicase concentración de personas. Así, casi tres años después, se completó un recorrido no vivido desde 2018. 

 

"Me levanté esta mañana me levanté tranquila, pero cuando he llegado y nos hemos juntado todos, he cogido aire porque se me encogía el corazón. El olor a incienso, el olor de las flores, la cruz, todos los polos blancos, oír las campanas de los pasos... ha sido un golpe de realidad, de que este año sí, de que este año es el nuestro y salen los pasos a la calle. Ha habido un momento en el que no podía pensar, solo ver", señalaba una de las cofrades, Verónica, antes de salir. 

 

Los hermanos de la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz, pasadas las 20.30 horas con sus hábitos monacales blancos, iniciaron la subida al centro, acompañados por el tradicional sonido de sus carracas y matracas, portando cruces y faroles típicos de hojalatero.

 

Partían con mensajes en sendos carteles muy significativos en estos momentos de convulsión: "El amor es antídotode la guerra", "No hay paz sin justicia", "Cristo es nuestra paz".

 

 

Tras cruzar el Tormes, la hermandad ssumergió en el casco antiguo rumbo a la Plaza de Anaya -la subida a Tentenecio se ralentizó e incluso tuvo que parar para no coincidir con la Seráfica que realizaba el acto penitencial en la Catedral-.

 

Los dos pasos, el Santísimo Cristo del Amor y de la Paz, una talla anónima del siglo XVII, y el de María Nuestra Madre, del artista Hipólito Pérez Calvo, de 1987, ya brillaban bajo la la luz de la luna. 

 

A continuación, después de cruzar el río, la procesión ha continuado por Rector Esperabé, Ribera del Puente, Tentenecio, Plaza Juan XXIII, Catedral, acto penitencial en el atrio de la Catedral, Plaza Anaya, Rúa Mayor, Meléndez, Rúa Antigua, Plaza de San Isidro, Libreros, Vera Cruz, Tentenecio, Ribera del Puente, Puente Romano, carretera de Madrid e iglesia antigua del Arrabal.

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: