La guerra por la portavocía entierra Ganemos y envía al grupo mixto a dos concejales que compartían lista

Puerta de uno de los despachos de Ganemos en el Ayuntamiento de Salamanca, cerrada.

Lo que fue una experiencia de éxito acaba dividida en dos facciones que no se ponen de acuerdo para militar en el mismo grupo municipal. Las dos concejales irán al grupo mixto donde se diluirá su papel tras haber pugnado por ser portavoces.

La que fue una aventura de éxito, que hizo historia con sus cuatro concejales, ha pasado en pocas semanas a hacer historia, pero al contrario, protagonizando una situación nunca antes vista en el Ayuntamiento de Salamanca. Ganemos Salamanca ha pasado de tener cuatro concejales y un resultado ilusionante en 2015, a asistir a su entierro por una guerra interna entre dos de los partidos dentro de la candidatura que han terminado con lo que fue una agrupación de electores. El resultado, que las dos concejalas electas en la candidatura se van al grupo mixto, algo que no se había dado nunca en el consistorio salmantino.

 

Según los archivos municipales, nunca antes se había dado la situación en la que, ya de manera definitiva, permanecerán las dos concejalas que se presentaron con la candidatura de Unidas Podemos IU Equo:Ganemos Salamanca a las últimas municipales. Una de ellas, Virginia Carrera, ha manifestado por escrito su intención de adscribirse al grupo mixto y, por lo tanto, ha dejado sin opción de formar grupo a la otra concejala electa por su misma candidatura, Carmen Díez. Según el reglamento, para formar grupo hace falta un mínimo de dos concejales que firmen para hacerlo, y la unión necesaria para esa firma no se ha producido.

 

Así que el pleno municipal tendrá, por segunda vez en su historia, un grupo mixto; ya lo tuvo entre 1987 y 1991 cuando Manuel Campo, expulsado del PSOE, militó en este grupo sin adscripción. Aquella vez estuvo integrado por un solo concejal y es la primera ocasión que lo forman dos. Nunca antes había ocurrido que dos concejales elegidos en la misma candidatura no fueran a formar finalmente grupo municipal en el Ayuntamiento de Salamanca.

 

En este caso, el punto decisivo ha sido la negativa de Carrera a firmar la composición del grupo y su decisión de marcharse al mixto. La clave, la negociación por la portavocía y el modeo de organización ya en el Ayuntamiento entre las dos facciones más potentes de la coaliación, Podemos e IU, apoyos respectivos de Díez y Carrera.

 

El asunto había sido aclarado de cara a las elecciones municipales. Con Gabriel Risco como candidato a alcalde, no había ninguna duda de que la portavocía era suya. Así quedó acordado. Sin embargo, una vez Risco renuncia al acta de concejal y se marcha, ese acuerdo salta por los aires. Podemos considera que, al salir el número '1', el escalafón corre un puesto y lo hace con la atribución de la portavocía, que le correspondería a Carmen Díez. Sin embargo, el acuerdo de candidatura reflejaba que los puestos '1' y '3' serían de Ganemos. Estas y otras cuestiones quedan a la interpretación y por ahí la división, latente desde el primer día en la coalición, se abre paso.

 

Se inicia una guerra por la portavocía y por otros detalles de la organización del grupo municipal. Según IU, el día 20 de junio se llega a un acuerdo para llamar al grupo Unidas Ganemos Salamanca y repartirse la portavocía: Carmen Díez los dos primeros años, y Virginia Carrera los dos siguientes. Este viernes el secretario general de Podemos en Salamanca, Ignacio Paredero, no niega ese acuerdo, pero lo rebate diciendo que el día 19 de junio Carrera exige a Carmen Díez en una reunión que le ceda la portavocía los cuatro años y culpa directamente a Carrera del fracaso en la negociación por sus "intereses personales".

 

Esa tensión llega sin resolverse al pleno de organización del Ayuntamiento, el día 28 de junio. y allí las dos concejalas elegidas en la misma lista votan por separado, y cosas distintas, porque el suyo es el único grupo que no se constituye aquel día. Se sigue negociando con la vista puesta en el día 5 de julio, tope para registrar el grupo. El día 3 de junio el nombre y la portavocía siguen en discusión, ya con riesgo de irse al mixto; las dos asesoras que habían trabajado en el grupo se van. Y en la última reunión del día 4 de junio, este jueves por la noche, no hay acuerdo.

 

El resultado es el ya conocido. Carmen Díez plantea a su compañera Virginia Carrera que firme la formación del grupo, esta no lo hace y manifiesta por escrito en el consistorio su deseo de integrarse en el grupo mixto. La decisión es una ruptura en toda regla de la candidatura conjunta en la que Ganemos, cuatro concejales como agrupación popular en 2015, se presentó a estas elecciones municipales acompañada de Podemos y partidos vinculados. Las disensiones entre dos de los partidos políticos integrantes han acabado con el último vestigio de Ganemos Salamanca, que ya no tiene opción ni de sobrevivir en el nombre de un grupo municipal.