La Guardia Civil de Salamanca honra a su patrona con los tres agentes fallecidos en el accidente de helicóptero de León en la memoria

Como cada 12 de octubre desde hace ya 101 años, la Benemérita rinde tributo a la Virgen del Pilar involucrando a la sociedad en el reconocimiento de su labor.

El 8 de febrero de 1913 se estableció por Real Decreto que la Virgen del Pilar fuera la patrona de la Guardia Civil, tal y como quiso recordar el subdelegado del Gobierno, Javier Galán, en su alocución en un día tan señalado como éste: el 12 de octubre.

 

"Sentimos una emoción especial en un día como hoy al celebrar los 101 años de la Virgen del Pilar como patrona de este cuerpo, y lo celebramos con la misma austeridad que esa primera vez". Así comenzó su intervención un Javier Galán que recordó todos los valores de la Guardia Civil (compañerismo, servicio, sacrificio, entrega, trabajo, compromiso...) "con una sociedad que os honra y admira porque os necesita", aseguró. No en vano, la Guardia Civil sigue siendo la institución más valorada por los españoles.

 

Pero, por encima de todo, ese acto estuvo marcado por el emotivo recuerdo a los cuatro profesionales que acudieron al rescate de un montañero en León el pasado 24 de agosto, día en el que tres de ellos perdieron la vida en acto de servicio, recordados también por el subdelegado del Gobierno en Salamanca.

 

A este respecto, el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Francisco Javier Jambrina, recordó el por qué del uso del apelativo "Benemérita" a la Guardia Civil y aseveró que con ese espíritu "benemérito salieron a un nuevo servicio estos cuatro agentes para atender a un montañero que se había fracturado la tibia y el peroné".

 

(Foto: Sara Bayón)

 

Se trataba de Emilio Pérez Peláez (capitán piloto de helicópteros), Marcos Antonio Benito Rodríguez (teniente piloto de helicópteros) y José Martínez Cornejo (guardia civil del Greim), los tres fallecidos, y de Enrique Ferrero Rodríguez (sargento del Greim) que no estaba en el helicóptero en el momento del fatal siniestro.

 

"Los tres primeros encontraron la muerte durante el servicio. No fue un accidente fruto de la casualidad, sino de asumir de foma voluntaria y consciente un riesgo calculado y minimizado, para evitar el sufrimiento de otro ser humano. Cumplieron así uno de los preceptos de la cartilla de la Guardia Civil", aseveró en su discurso Jambrina.

 

(Foto: Sara Bayón)

 

Además, recordó un hecho que se le ha quedado grabado en la memoria desde entonces: "Si algo me impresionó el día del funeral de estos tres compañeros fue el saber lo que afirmó el hijo de 14 años de uno de ellos. Mi padre murió haciendo lo que más le gustaba hacer: ayudar a los demás. Cuando llegaba a casa me contaba los rescates realizados y era feliz recordando la mirada o el gesto de agradecimiento del rescatado".

 

De hecho, en el momento del homenaje a los Caídos, y como agradecimiento de la sociedad a la Guardia Civil, hijos y familiares de agentes, realizaron esta ofrenda en recuerdo de todos aquellos que dieron la vida por España.

 

Durante el acto, también se entregaron varias condecoraciones a guardias civiles, policías locales y nacionales, al propio Francisco Javier Jambrina, al tiempo que se reconoció la labor del FCC Medio Ambiente, del complejo hospitalario de Salamanca y de la cárcel del Topas por su labor y colaboración con el cuerpo.

Familiares e hijos de guardias civiles participaron en el homenaje a los Caídos como muestra de reconocimiento de la sociedad al cuerpo (Foto: Sara Bayón)
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