La finalización de La Aldehuela se reactiva después de casi dos años con mayo de 2015 en el punto de mira

Estructura de la obra de la pista cubierta de atletismo en La Aldehuela.

Un pleno extraordinario y monográfico aprueba adjudicar la finalización de la obra que tenía que haber estado terminada en abril de 2012. El PSOE, que vota a favor, responsabiliza al concejal García Carbayo de dos de los tres años de retrasos acumulados.

El pleno del Ayuntamiento de Salamanca ha aprobado esta mañana la concesión para finalizar las obras de la ciudad deportiva de La Aldehuela, una infraestructura fundamental de la ciudad que lleva más de tres años de demoras en sus obras y 26 meses de retraso sobre la fecha prevista para su inauguración. Una vez se firme el contrato, se reanudarán las obras, y con los plazos del pliego, su inauguración apunta al mes de abril de 2015, con las elecciones municipales en puertas. Una situación que el PSOE ha denunciado esta mañana como electoralista.

 

Los problemas de la primera concesionaria han entorpecido toda la ejecución, pero en el pleno de esta mañana el PSOE ha sacado a la luz la responsabilidad del equipo de Gobierno en los retrasos, y también ha criticado los términos del nuevo contrato y lo que le costará a los ciudadanos usar la ciudad deportiva. Algo ante lo que el concejal del área, Carlos García Carbayo, no ha respondido en una sesión que tenía solo este punto y que no se ha prolongado más allá de los 20 minutos.

 

Las prisas por traer este punto a un pleno extraordinario cuando el viernes pasado se celebró uno ordinario han sido la primera crítica del PSOE. El concejal socialista Arturo Ferreras ha lamentado la improvisación en una cuestión que lleva meses de retraso en la finalización, porque ha recordado la fecha prevista de inauguración del complejo: 13 de abril de 2012. El concejal socialista ha reconocido que muchos de los retrasos y problemas son culpa de la anterior empresa concesionaria, pero también ha atribuído al concejal del área, Carlos García Carbayo, la responsabilidad de dos de los tres años de retrasos en las obras.

 

En este sentido, Ferreras ha apuntado directamente a una gestión demasiado lenta, porque las obras se pararon por seis meses en enero de 2012 y, a pesar de ello, no fue hasta el 5 de octubre de 2012 que el equipo de Gobierno llevó a pleno la resolución del contrato con Trapsa, "que no podía asumir ni la fianza" al estar ya en concurso de acreedores. El PSOE ha apuntado también al empeño del concejal en abrir todo el complejo a la vez en vez de por fases, medida que con el nuevo contrato sí se adoptará como pidió la oposición y que permitirá usar los tres campos de fútbol, "que llevan tres años terminados".

 

Tampoco está conforme el PSOE con el cambio en los términos del contrato, que pasa de 40 a 15 años de explotación y de 85 a 34 millones de euros de coste; un ahorro que, si era posible, tendría que haberse planteado antes. Ni con las tarifas previstas, que son las de la ordenanza municipal para los servicios que ya se ofertan en otras instalaciones deportivas municipales, pero que se refieren a los precios del Multiusos para los que solo hay en La Aldehuela, que no se rigen por ordenanza y podrán variar al alza. 

 

Ante todo esto, el concejal del área, Carlos García Carbayo, ha hablado del proceso para volver a contratar la finalización de las obras como "una historia de superación de dificultades" para sacar adelante el complejo y que "la que pudo ser la peor de las pesadillas se convierta en el gran proyecto". Una defensa en la que ha acudido a un simil taurino: "las cosas se ven diferente desde la barrera que desde el ruedo y más si te echan el peor toro". Tras enumeras las características del complejo, ha asegurado que ahora toca acelerar las obras y terminar cuanto antes.

 

Nada ha dicho sobre las acusaciones en torno a su responsabilidad política en el retraso, en la que Ferreras ha insistido en su segundo turno, recordando que en enero de 2012 informes técnicos informaban de la falta de solvencia técnica de la entonces empresa concesionaria, pese a lo cual "no nos hizo ni caso" y esperó hasta octubre de 2012 para resolver el contrato. "Hay dos años de retraso que son de su responsabilidad", ha rematado sin que, de nuevo, García Carbayo haya dado más explicaciones.