La fiesta privada de la Plaza Mayor sale 'barata': 600 euros de multa al restaurante que la organizó

El Ayuntamiento ha propuesto una multa de 600 euros al establecimiento que instaló una terraza de decenas de metros con césped artificial y árboles para una fiesta privada en un entorno protegido. Montar una fiesta en un piso está siendo multado con 300. 

Saltarse los términos de un permiso municipal e incumplir cuatro artículos del nuevo reglamento de la Plaza Mayor puede salir bastante barato. Tanto como 600 euros que pueden rebajarse. Esta es la propuesta de sanción que ha hecho el Ayuntamiento de Salamanca para el establecimiento que el pasado día 4 de septiembre organizó la sonada fiesta para la que, en pleno pabellón de Petrineros, se montó una terraza de decenas de metros con césped artificial y árboles y que ocupaba el espacio de una terraza pública para un evento con acceso privado y por invitación.

 

Más de un mes después de los hechos, el Ayuntamiento tiene listo el expediente y ha propuesto una sanción de 600 euros. Según fuentes municipales, el proceso está pendiente de resolverse porque el establecimiento ha presentado recurso y habrá que verlo antes de que la sanción sea firme. El reglamento contempla sanciones desde un apercibimiento hasta una multa de hasta 750 euros para las infracciones leves, y multas de hasta 1.500 y 3.000 euros para las graves y muy graves.

 

La cuantía sitúa la multa en la escala más baja de las sanciones previstas por el nuevo reglamento de usos de la Plaza Mayor, lo que da una idea de lo barato que puede salir infringir una normativa que estuvo dos años esperando para su aprobación y que, poco después de aprobada, resultó 'pisoteada' por la celebración de este evento. Y que debería proteger un lugar como la plaza salmantina de situaciones como esta, en la que un particular saca un provecho que no le corresponde de un entorno que es patrimonio de la Humanidad.

 

 

COMPORTAMIENTOS MÁS MULTADOS

 

Esta multa relativamente tan escasa que se ha propuesto por disfrutar para un evento restringido de una joya del patrimonio como la Plaza Mayor contrasta con las que el propio Ayuntamiento pone a otros comportamientos. Son habituales los casos en los que una fiesta de estudiantes en un piso, un domicilio privado, supone una sanción económica no muy diferente. El pasado junio se conoció el caso de la multa de 1.200 euros que se impuso a cuatro jóvenes italianas por una fiesta en un piso, 300 euros cada una. La multa 'tipo' para esta infracción es de esa cuantía.

 

 

SANCIONAR A POSTERIORI EN VEZ DE IMPEDIR

 

Hay que recordar que, el día de los hechos, el Ayuntamiento de Salamanca anunció un expediente para este establecimiento. El montaje, que contaba con la autorización municipal, se extralimitó de los términos del permiso, pero el equipo de Gobierno decidió actuar a posteriori. Eso significa que ni el conocimiento de la infracción, pública y notoria desde primera hora de aquel viernes, en el que había pleno municipal, ni la existencia del nuevo reglamento bastaron para impedir que el evento se celebrara. Una situación que cuestiona la eficacia del nuevo reglamento ya que no impide que se produzcan estas situaciones.

 

Las numerosas imágenes del evento permiten afirmar que hay varios preceptos del nuevo reglamento que se incumplían. La colocación de una moqueta verde que ocupaba la superficie de la terraza, de pequeños árboles que separaban el perímetro, de un panel con los logotipos de marcas comerciales que patrocinaban el evento y de numeroso mobiliario que no era acorde con el reglamentario va contra, al menos, cuatro artículos del reglamento de usos.