La Feria de Día se juega el 'ser o no ser' con nuevas reglas y muchas dudas
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La Feria de Día se juega el 'ser o no ser' con nuevas reglas y muchas dudas

Caseta de la Feria de Día de 2018.

El nuevo modelo reduce a la mitad las casetas, sólo permite tres zonas y persigue menos molestias, pero genera desconfianza entre los hosteleros. El resultado puede ser crucial para su futuro.

La edición de 2018 de la Feria de Día se anuncia como crucial para una actividad sin la que difícilmente se entenderían las Ferias y Fiestas de los últimos años. El cambio de modelo ha reducido el número de participantes a su cifra más baja, las casetas estarán restringidas a tres zonas y hay muchas dudas sobre la aceptación que va a recibir. De hecho, llama la atención que no se haya producido la habitual rueda de prensa previa de presentación a cargo del concejal de área, Julio López, y el presidente de la asociación de hostelería

 

En los días previos preocupa el resultado final porque la nueva fórmula implantada por el Ayuntamiento de Salamanca tenía que resolver algunos problemas endémicos como el ruido, la suciedad y la falta de calidad gastronómica, pero no a día de hoy es difícil pensar que el cambio vaya a surtir efecto. La oposición en el Ayuntamiento está muy atenta a lo que ocurra y existe una profunda disconformidad con los derroteros por los que el actual equipo de Gobierno lleva a la Feria de Día, que es una parte importante de las Ferias y Fiestas.

 

De momento, lo que tenemos es una Feria de Día reducida a 48 casetas. Son la mitad que hace tres años, aunque la cifra tiene 'truco'. El número de casetas del modelo conocido será de sólo 33 porque se reparten en tres únicas zonas fijas, San Juan, Alamedilla y plaza de Los Bandos. El resto son casetas individuales, el otro formato previsto este año, pero que sólo ha atraído a quince bares que pondrán caseta en su propia zona de terraza porque el modelo no convence: no se puede cocinar, sólo calentar pinchos, y eso tiene sus complicaciones sanitarias y de calidad.

 

La decisión de limitar el número de zonas va a reducir las molestias que causaban la presencia de casetas en más lugares. El concejal no estaba dispuesto a tolerar más quejas de los vecinos por las molestias de ruido, suciedad, gente... Y junto a la reducción de zonas se bajará el volumen de la música y se vigilará más el cumplimiento de normas. Lo que no se entiende es por qué no se hizo antes: desde 2016 el Ayuntamiento es consciente de estos problemas, pero sólo este año preelectoral se ha actuado de forma radical.

 

 

Habrá que ver también cómo funciona la decisión anunciada en su día de dar libertad para fijar el precio del pincho de feria, que se había mantenido igual para todos desde la primera edición. Y si el lío de permitir cocinar en unas casetas y en otras no se traduce en una bajada de nivel en la propuesta gastronómica. El modelo es la causa fundamental de las renuncias de hosteleros que ya tenían licencia, de las quejas de los que se han quedado fuera (se ha prohibido directamente a los bares de copas su participación) y de las dudas de la hostelería local, que ve cómo en otras ciudades sí se cuenta con la Feria de Día que debería ser.

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