La falta de acuerdo siembra de incógnitas la movilidad entre Salamanca y Madrid en Semana Santa
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La falta de acuerdo siembra de incógnitas la movilidad entre Salamanca y Madrid en Semana Santa

Fotos: Ical

Castilla y León tiene decidido mantener el cierre perimetral, pero Madrid quiere abrir: no hay acuerdo con las medidas y los salmantinos en la capital no saben si se podrán desplazar y cómo.

Dentro de un mes, la Semana Santa estará en su última jornada en un año en el que, de nuevo, no habrá procesiones por las medidas contra el coronavirus. Es previsible que las restricciones se mantengan en un nivel elevado en Salamanca y Castilla y León, ya que se ha optado por una desescalada muy pausada. Y con suerte eso servirá para que los niveles de incidencia y el número de enfermos en el Hospital hayan vuelto a la 'normalidad'... sin riesgo de regresar. Pero a día de hoy hay muchos cabos sueltos, uno principal, la movilidad desde Madrid.

 

Hace días que la Junta de Castilla y León manifestó que mantendrá el cierre perimetral y el límite a cuatro personas en reuniones hasta después de Semana Santa, pero está pendiente de lo que hagan las demás comunidades. Eso se tiene que decidir en una reunión de la comisión interterritorial que ayer terminó sin acuerdo y con la sensación de que se ha abierto un frente entre las comunidades que quieren mantener los cierres y limitar la movilidad y las que están dispuestas a relajar esta medida. En el otro 'lado' está Madrid, principal emisor de movilidad hacia Salamanca.

 

Miles de salmantinos viven y trabajan en la comunidad vecina y aprovechan las vacaciones para regresar. Lo hicieron en Navidad con las condiciones que se fijaron, con 'ventanas' para desplazarse a ver a la familia, y las catastróficas consecuencias ya conocidas por la movilidad y el contacto social, especialmente en el ámbito familiar. 

 

En esta ocasión se quiere evitar aquel error, pero todavía no hay normas, las medidas comunes que este miércoles pedía con cierta desesperación el presidente de la Junta, el salmantino Alfonso Fernández Mañueco. El presidente “pidió, rogó, exigió” que haya una posición común, liderada por el Gobierno y coordinada con las comunidades, para la desescalada en la Semana Santa, en la que, a la vez, se permita a las comunidad modularla conforme a su situación sanitaria y epidemiológica.

 

La vehemente reacción viene tras insinuar la presidenta de la Comunidad de Madrid que están por abrir la movilidad y asegurar que cierres como los de Castilla y León no evitan olas. La presidenta Isabel Díaz Ayuso es partidaria de dejar abierta la región durante la Semana Santa y consideró “positivo que los ciudadanos puedan ir a su segunda vivienda o turistas venir a Madrid a mover la maltrecha economía, siempre que se cumplen las normas”

 

Por contra, la mayoría de las comunidades apuesta por mantener los cierres perimetrales. La Comunidad Valenciana se ha reunido con sus limítrofes, Aragón, Murcia, Castilla-La Mancha y Cataluña y con Baleares para acordar una postura conjunta que pasa por mantener la limitación a la movilidad entre regiones. Es lo que le piden al Gobierno central para que lo imponga si es necesario. Darias ha querido avisar a las Comunidades Autónomas que el documento que finalmente salga de esta reunión "será de obligado cumplimiento". Si no hay acuerdo estatal, muchas comunidades están dispuestas a imponerlo ellas mismas.

 

Mañueco quiere evitar confrontación con Madrid, comunidad gobernada también por el PP, y con Cs como socio, la misma fórmula que la Junta, pero Castilla y León está entre las que insiste en que haya unas normas comunes y en que sean restrictivas. Castilla y León tiene previsto mantener el cierre perimetral, al menos, hasta el final del actual estado de alarma el 9 de mayo.

 

Sin movilidad y con restricciones

Sin embargo, quedan poco más de cuatro semanas para los días festivos y nada se sabe sobre las medidas, que se decidirán en los próximos días. Por ahora, la situación es que no se puede viajar entre Madrid y Salamanca, salvo por una serie de excepciones acotadas, entre las que no está el turismo ni las visitas familiares, como sí ocurrió en Navidad.

 

Además, la desescalada va a limitar las actividades. El día 8 de marzo es más que probable que se puedan reabrir actividades cerradas como interior de hostelería, centros comerciales, centros deportivos y locales de juego, aunque con restricciones de aforo importantes todavía. La Junta ha fijado una desescalada en la que se estará en cada nivel de riesgo las dos semanas precepctivas; así que, como mucho, Salamanca y Castilla y León llegarían a la Semana Santa en nivel 3: todavía con muchas restricciones.