La factura por abrir el palacio de Monterrey al turismo se eleva a 320.000 euros

La rehabilitación del palacio de Monterrey y su apertura serán sufragados de fondos municipales a pesar de que la propiedad está obligada a mantener y mantener visitable el edificio por ser BIC. El arreglo llega tras varios años de deterioro progresivo.

El Ayuntamiento de Salamanca ha decidido actuar subsidiariamente para sufragar con fondos públicos lo que, en realidad, son obligaciones de la propiedad. Así se puede interpretar el interés del consistorio por pagar la obra necesaria para rehabilitar el palacio de Monterrey y hacerse cargo también de la gestión de las visitas. Dos cuestiones a las que está obligada la propiedad por ser el edificio un Bien de Interés Cultural, y que ha estado esquivando durante muchos años.

 

A pesar de ello, el consistorio está dispuesto a subvencionar los más de 320.000 euros que costará la reparación del edificio. Este martes la comisión de urbanismo ha aprobado el proyecto presentado por la Casa de Alba, propietaria del palacio, para su rehabilitación. El proyecto lo sufragará el Ayuntamiento de Salamanca a través de una subvención.

 

Según ha explicado el equipo de Gobierno, el convenio se firmó a finales de julio, en pleno parón veraniego, por 272.387 euros para financiar el proyecto y las obras; y a asumir la gestión de apertura al público y gestión de las visitas para el público en general de manera idéntica a lo hecho en Ieronimus y Escala Coeli. A cambio la Casa de Alba se compromete a poner el palacio a disposición y para la apertura al público.

 

La obra se ha demorado mucho tiempo y hace años (desde finales de 2013) que la fachada de las cresterías está cubierta por una lona para mitigar los constantes desprendimientos. La actuación se centrará en las fachadas sur y este, en el Torreón de esquina y en la Torre Central y debe frenar la pérdida de elementos ornamentales y el mal estado de las cubiertas y vierteaguas denunciado por Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.

 

Servirá todo para poner en marcha los planes del Ayuntamiento para el palacio, que se convertirá en un activo turístico más de la ciudad en la línea de lo que ocurre en el Palacio de Dueñas en Sevilla, propiedad de la Casa de Alba, y que recibe miles de visitas. En este momento, es prácticamente imposible visitar el palacio de Monterrey a pesar de que es obligada su apertura a las visitas; sólo en contadas ocasiones se puede acceder dentro de algún programa municipal de turismo y lo que se quiere es que abra al público en general.