La exportación como arma para el futuro

Los profesionales del sector ven el mercado exterior como una oportunidad para fomentar el consumo y no conformarse con vender en España

El porcino ibérico se ha acomodado; o mejor dicho, los profesionales que se dedican a la compra-venta de este producto que no tienen en mente la exportación como un arma fundamental para el crecimiento del mismo y la saturación del mercado interior es tal que industriales y ganaderos sufren las consecuencias de una crisis que no deja al sector tomar el impulso definitivo.

“No tengo duda de que es culpa nuestra; quizá nos hemos acomodado a trabajar solo en el mercado español y no nos hemos dado cuenta de que tenemos en Europa y el resto del mundo una oportunidad de desarrollo del sector muy grande, pero esto lleva un trabajo, claro”, apunta Goyo Sánchez, industrial de la mesa de ibérico de la Lonja Provincial.

Por ello, y ante esta situación, sería necesario llevar a cabo una campaña de promoción para la exportación en el exterior al tiempo que sería indispensable “conocer los gustos de los habitantes de otras zonas del mundo y educarles poco a poco en el consumo de productos ibéricos, pero no solo curados sino también en lo que se refiere a fresco”, apunta Sánchez.

De hecho, hace tiempo no se exportaban los residuos del cerdo como la grasa, las tripas o la casquería, y ahora es algo muy demandado, “y además es lo que ha subido en la Lonja Provincial y es lo que tiene una tendencia alcista, por lo que exportar sería una solución óptima”, destaca Goyo Sánchez. Eso pasó con el blanco y sigue pasando, “porque tiene un precio muy elevado para la época del año en la que estamos y es precisamente por la exportación”.

Esta práctica sería una de las posibles soluciones para el fin de la crisis porque hay un mercado aún muy amplio por descubrir y las partes del sector saldrían beneficiadas porque se producirían más cerdos y el valor de los mismos subiría. “Es una pena que aquí no haya barco como en el vacuno porque falta nos haría para desatascar el mercado y darle un empujón pese a la escasez de animales que hay en la actualidad”, concluye Sánchez.

La montanera, con poca bellota
Por otro lado, en lo que se refiere a la montanera que se iniciará en unas semanas en la provincia pese al adelanto que se espera, las perspectivas no son demasiado halagüeñas porque “existe una gran escasez de bellota debido a la sequía y los ganaderos pueden sacar antes a los animales para que coman la bellota que ya está en el suelo. Pero tampoco se van a sacar muchos animales porque para el productor tampoco es rentable”, señala Celestino Martín, ganadero salmantino.

Por ello, habrá muchos ganaderos que van a quitar los primales por la escasez de bellota y eso les obliga a apretarse aún más el cinturón en una época más complicada de lo habitual. “El sector no se termina de recuperar, y de seguir así con esta falta de rentabilidad, vamos a tener que cerrar las explotaciones porque no se gana dinero”, concluye Martín.