La etarra que planeó el coche bomba al fallecido Aliste empieza negando un atentado mortal en León

María Soledad Iparragirre, alias 'Anboto', en un juicio en la Audiencia Nacional. Foto: EP

La etarra 'Anboto' niega haber ordenado el asesinato del comandante Luciano Cortizo en 1995 en León.

La exjefa de ETA María Soledad Iparragirre, alias 'Anboto', ha negado este miércoles haber dado la orden o haber prestado apoyo en el asesinato con un coche bomba del comandante del Ejército de Tierra Luciano Cortizo en León en diciembre de 1995, atentado en el que resultó herida de gravedad la hija de éste. Meses antes, en noviembre de 1995, se produjo el atentado contra Juan José Aliste, fallecido recientemente, y que planeó la propia Anboto.

 

Así lo ha manifestado Iparragirre en el primer juicio contra ella en la Audiencia Nacional, de los 12 que tiene pendientes, después de que fuera entregada por Francia en otoño de 2019 una vez cumplió allí condena de prisión por integración en asociación de malhechores.

 

Las acusaciones -Fiscalía, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) como acusación popular y la familia como acusación particular- piden para la etarra 122 años de cárcel por el atentado contra Cortizo, ya que la sitúan como la dirigente de la organización terrorista que habría dado la orden expresa de asesinarle, al haber asumido un año antes del crimen la dirección de los comandos 'legales' de la banda a los que daba las instrucciones concretas respecto a los objetivos.

 

"Con todos mis respetos, voy a contestar sólo a las preguntas de la defensa", ha dicho después de que la presidenta del tribunal, la magistrada Concepción Espejel, le preguntara si quería prestar declaración.

 

La etarra ha comparecido desde una sala blindada y al juicio ha asistido como público el que fuera el máximo dirigente de la banda terrorista durante 12 años y su pareja Mikel Albisu, alias 'Mikel Antza'. Ambos fueron detenidos en Francia en octubre de 2004 y en diciembre de 2010 fueron condenados a 20 años de prisión por su pertenencia a ETA. 'Mikel Antza' fue entregado a España por las autoridades galas en enero de 2019 y la Policía Nacional constató que no tenía causas pendientes con la justicia, por lo que desde entonces está en libertad.

 

Durante los primeros minutos del juicio contra 'Anboto', ésta ha negado haber dado ninguna orden, instrucción o apoyo para cometer el atentado contra el comandante Cortizo. "En absoluto", ha respondido la etarra a su abogado. A la pregunta de cómo explica que haya varios detenidos que la identifican como la jefa de los comandos legales de ETA, 'Anboto' se ha limitado a responder que por su "experiencia" esas declaraciones no se hacen de forma "voluntaria".