La estación de autobuses está pendiente de un problema eléctrico y puede estar funcionando en menos de un mes
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La estación de autobuses está pendiente de un problema eléctrico y puede estar funcionando en menos de un mes

Interior renovado de la estación de autobuses de Salamanca.

La estación está terminada a falta de remates y pendiente de la instalación de un transformador para aumentar la tensión eléctrica.

La estación de autobuses podría estar en funcionamiento antes de un mes tras superar el último contratiempo de una larga lista de problemas que han demorado la finalización de la obra. El plazo para ejecutar la obra es de 18 meses, que se consumieron a finales de junio contando desde el 22 de febrero de 2018, fecha de inicio real un mes más tarde de lo previsto. Si se cumplen las nuevas previsiones de la consejería de Fomento, acumularía unos tres meses de retraso, poco significativos en una obra que lleva décadas pendiente, pero que tensan un poco más la espera. Salamanca se había quedado como la única capital de provincia sin una nueva estación y la que tiene era más vetusta que la de otras localidades menores. 

 

La estación de autobuses es una de esas obras eternas de Salamanca que siempre se retrasan un poco más. Después de una década de demoras para lanzar el proyecto y su ejecución, los trabajos no terminan de completarse mientras las administraciones implicadas, Ayuntamiento y Junta, que esperan con ansia la fecha de inauguración. Más que probablemente, el 'corte de cinta' se hará con la visita del presidente de la Junta y exalcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco.

 

Mientras llega ese día, hay que solventar el último escollo de las obras. En concreto, se trata de una actuación para aumentar la tensión eléctrica de la instalación y poder alimentar a los futuros negocios. La actuación depende de una suministradora del sector energético.

 

Al margen de esa actuación, el resto de las obras están finalizadas y, de hecho, casi no hay actividad por parte de la empresa constructora. Quedan por ejecutar los remates que están demorando la obra en las últimas semanas. La parte fundamental de la reforma ya está operativa: tanto los nuevos andenes cubiertos y climatizados, como el vestíbulo o la zona de espera y taquillas están terminadas. También los servicios, la cafetería y los locales comerciales, vacíos muchos, aunque eso no influye para la puesta en servicio de la estación.

 

En la Junta cuentan los días para ver terminada una obra con un largo historia de incumplimientos, porque la ciudad lleva esperando diez años en los que se ha prometido su ejecución en dos procesos electorales, y en numerosas otras ocasiones, sin que llegara a hacerse realidad. Estaba previsto que se iniciaran las obras en 2016 y se inaugurara la estación en 2018, pero se ha retrasado a este año, aunque también se pensaba que iba a ser antes de las elecciones. Finalmente, y si se cumplen plazos, llegaría a tiempo de finalizar el verano.