La empresa de las piscinas tiene previsto aplicar un ERE en caso de cierre prolongado de Garrido

La empresa concesionaria de las piscinas tiene aprobado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo para el caso de cierres prolongados en las instalaciones, como el que ocurre en Garrido, que lleva cerrada desde el día 11 y no abrirá hasta el día 28.

La empresa que gestiona las piscinas municipales tiene previsto un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) para aplicar en el caso de cierres prolongados de las instalaciones y, previsiblemente, va a plantear a los trabajadores afectados por el cierre de la piscina de Garrido aplicarlo en tanto en cuanto la instalación sigue cerrada. Así se ha constatado hoy en la comisión informativa de Cultura y Deportes, en la que se ha tratado la preocupante situación de los trabajadores que llevan días sin poder trabajar por las averías en la caldera de la instalación.

 

Esta avería tiene que ver con la polémica por la falta de mantenimiento de las piscinas municipales, que ha dejado un 'agujero' cuantificado en 6 millones de euros. El equipo de Gobierno ha tratado de enmascarar esta situación con varias reformas millonarias mientras no ha llegado a reclamar a la anterior concesionaria el coste de lo que dejó de hacer.

 

La empresa concesionaria de la gestión de las piscinas, Clequaly, asumió el control de este contrato hace cerca de un año y durante el pasado 2015 ya negoció la posibilidad de aplicar a sus trabajadores un ERTE en caso de cierre de instalaciones. Al asumir el contrato tuvo que subrogarse a la plantilla que había y que heredó de la anterior concesionaria, y está obligada a mantenerla en número. Eso sí, no está en el acuerdo por el mantenimiento del empleo que firmó el Ayuntamiento hace unos años con varias concesionarias y que ha dejado de aplicarse al acabar 2015.

 

La oposición está al tanto de la situación y ha pedido hoy al concejal delegado de Deportes, Enrique Sánchez-Guijo, que se entere de qué está pasando con los trabajadores durante estos días para evitar que se les descuenten los días o se intente solicitar la recuperación de las jornadas laborales perdidas. El PSOE ha expresado su negativa rotunda a que se les obligue a contar los días de cierre como vacaciones o a que los trabajadores sufran cualquier tipo de merma en sus derechos.

 

Ese expediente es la solución que podría plantear hoy mismo a los representantes de los trabajadores en la reunión que está prevista a las 16.45 de esta tarde. Los sindicatos representados temen que esta sea la salida de la empresa ante el cierre obligado por la avería en la caldera, que ha obligado a cerrar desde el pasado día 11 de enero y que se prolongará, al menos, hasta el próximo día 28 de enero.

 

El cierre ha sido obligado por la avería de una caldera cuya reparación se ha alargado en el tiempo. Primero se cambió una pieza y se planteó el cierre por una semana, después se aumentó y hoy se ha sabido que hasta finales de mes no volverá a abrir. Según un informe técnico municipal, la anterior concesionaria dejó el contrato después de 15 años sin haber cumplido con su obligación de entregar las instalaciones en condiciones de uso; según las cuentas de los técnicos, el coste de las reparaciones necesarias para ponerlas al día sería de 6 millones de euros. 

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