La electrificación de la línea de Fuentes de Oñoro recibe 512.000 euros de los 100 millones prometidos

Electrificación de una línea férrea.

El Gobierno saliente reconoce que sólo ha invertido poco más de medio millón euros de los dos millones de euros previstos para 2017 en la electrificación, un proyecto de cien millones que va muy tarde.

Las promesas sobre la electrificación de la línea férrea entre Salamanca y Fuentes de Oñoro han sido uno de los grandes mantras del Gobierno saliente. El PP, y sus parlamentarios por la provincia, han insistido en varias ocasiones en la millonaria inversión para modernizar por completo el tráfico de mercancías en esta línea, con abultadas cifras que han engordado el balance de las inversiones que la provincia recibe por parte del Ejecutivo. Sin embargo, la realidad dista mucho de lo anunciado: se reduce a poco más de medio millón de euros de los casi 78 prometidos.

 

Antes de cesar, el Gobierno de Mariano Rajoy ha tenido que responder a muchas preguntas sobre las inversiones prometidas para Salamanca, y especialmente en lo que respecta a la electrificación de la línea Salamanca-Fuentes de Oñoro. Las respuestas a estas preguntas se están publicando en el boletín del Congreso una vez pasó el trance de la moción de censura. En una de ellas, publicada este martes, el gobierno cesante enumera las inversiones hechas durante 2017 por parte de Adif. La sociedad estatal, propietaria de estaciones y vías ferroviarias, es la encargada por Fomento para ejecutar esta inversión.

 

Según la respuesta, durante 2017 Adif ha gastado 512.489,49 euros en la electrificación de la línea. Para este proyecto estaban previstos 2 millones de euros, la misma cuantía que en 2016, y el coste total de la inversión roza los 78 millones de euros. Así que se ha invertido de manera efectiva una cuarta parte de lo previsto en el último presupuesto y una mínima porción del total para un proyecto previsto para 2019.

 

La conversión de esta línea convencional lleva comprometido desde 2015 en una visita de la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, pero no termina de producirse. Para 2017 había reservado sólo dos millones de euros, lo justo para estudios y trabajos previos, y la misma cantidad que en 2016. En 2018, el Estado tiene previsto invertir 31,5 millones de euros, el impulso presupuestario más grande que se le ha dado hasta ahoraLa fecha de finalización se va a ir más allá de 2021 ya que para los próximos ejecicios está previsto invertir casi 100 millones de euros, es decir, que la obra está sin empezar y tiene mucho camino por delante.

 

Cuando el Ministerio de Fomento calificó esta inversión de prioritaria no iba desencaminado porque esta línea dará continuidad a la ya terminada electrificación de la red desde Medina del Campo hasta Salamanca y convertirá la línea en la principal conexión con Portugal con las posibilidades que eso conlleva para cuestiones como el tráfico de mercancías desde Francia hasta Sines, atravesando por Salamanca. Sin embargo, ese carácter prioritario no ha quedado demostrado con avances en el BOE.

 

La electrificación de la línea férrea convencional hacia la frontera quedó desbloqueada en diciembre con la adjudicación del primer contrato después de casi un año de espera. Fue sólo el anuncio y no implicaba el inicio de las obras.