La electrificación de Fuentes de Oñoro pierde otro año por la falta de avances y de presupuesto

Electrificación de una línea férrea.

El proyecto para que los trenes puedan circular a 200 km/h lleva comprometido desde 2015, pero se ha pasado otro año sin movimiento. Tenía poco presupuesto reservado y tampoco se han adjudicado los millonarios contratos de su construcción. El PSOE pide explicaciones.

La tardía aprobación de los presupuestos de 2017, ya pasado el primer trimestre del año, hacían pensar que muchos proyectos se iban a quedar sin ejecutar por falta de tiempo para cumplir con toda la tramitación necesaria, y que en realidad la inclusión de muchos era una declaración de intenciones para 2018. Pero lo que menos se podía pensar es que proyectos que llevan muchos años prometidos tampoco tuvieran este año el impulso que, después de mucho tiempo en los presupuestos, se merecían. Y es el caso de la electrificación de la línea férrea hasta Fuentes de Oñoro. Está comprometida desde 2015 pero este 2017 sigue sin saberse nada.

 

La conversión de esta línea convencional lleva comprometido desde 2015 en una visita de la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, pero no termina de producirse, tampoco este 2017. Cuando el Ministerio de Fomento calificó esta inversión de prioritaria no iba desencaminado porque esta línea dará continuidad a la ya terminada electrificación de la red desde Medina del Campo hasta Salamanca y convertirá la línea en la principal conexión con Portugal con las posibilidades que eso conlleva para cuestiones como el tráfico de mercancías desde Francia hasta Sines, atravesando por Salamanca. Sin embargo, ese carácter prioritario no ha quedado demostrado con avances en el BOE.

 

La electrificación de esta línea es, en teoría, uno de los grandes proyectos de Adif: hasta 95 millones de euros de inversión para que los trenes puedan circular a 200 km/h, aunque manteniendo el ancho ibérico (no es alta velocidad). Sin embargo, para este 2017 había reservado sólo dos millones de euros, lo justo para estudios y trabajos previos, y la misma cantidad que en 2016. Así que ya desde abril sabemos que el año de esta infraestructura será, con suerte, el 2018.

 

Pero es que los trámites para que eso sea real tampoco avanzan. En marzo se aprobó el proyecto casi paralelamente al presupuesto del Estado, pero eso no ha sido un impulso. Las últimas noticias datan de agosto, cuando se abrió el proceso de información pública sobre la relación de los bienes y derechos afectados por la expropiación necesaria para ejecutar subestaciones y líneas aéreas de alta tensión. Antes, en abril, se licitó la inversión para instalar la catenaria: 42 millones de euros. Sin embargo, nada se ha sabido sobre la adjudicación del contrato. Y faltaría licitar la otra parte de las obras, licitación de la que nada se sabe tampoco.

 

En el mejor de los casos, quizás el gobierno del PP pueda salvar el año licitando a última hora, aunque el calendario tampoco se lo pone fácil porque quedan ya pocos consejos de ministros y las elecciones catalanas ocupan buena parte de la agenda. Por su parte, el PSOE hace tiempo que pide más avances y ha llevado varias iniciativas al Congreso para que se acelere. La última es del día 15 de noviembre a cargo del diputado David Serrada, que ha pedido conocer el estado de ejecución presupuestaria del proyecto y los planes de Fomento.