La edición de ‘Eternos’ y el sello del VIII Centenario, aportaciones de la USAL a la celebración del Día del Libro
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La edición de ‘Eternos’ y el sello del VIII Centenario, aportaciones de la USAL a la celebración del Día del Libro

La USAL en el Día del Libro

Entregará breves antologías poéticas de tres de los más grandes nombres vinculados a la docencia y la creación literaria en la Universidad como son fray Luis de León, Diego de Torres Villarroel y Miguel de Unamuno.

Aprovechando la conmemoración de sus ocho siglos de historia, la Universidad de Salamanca se suma el próximo lunes, 23 de abril, a la celebración del Día del Libro y de la Lengua Española en las Naciones Unidas regalando 2.000 ejemplares de la colección ‘Eternos’, compuesta por tres volúmenes dedicados a fray Luis de León, Diego de Torres Villarroel y Miguel de Unamuno, respectivamente.

 

La Universidad de Salamanca se suma de esta forma a la fiesta del libro con motivo de la conmemoración de su VIII centenario y acompaña al Ayuntamiento de Salamanca en la celebración de la jornada librera. Uno u otro de los tres títulos serán entregados de forma gratuita y sellados con el logotipo oficial del VIII Centenario en el zaguán del Ayuntamiento a todos los compradores de algún otro libro en los puestos instalados en la Plaza Mayor durante toda la jornada del 23 de abril.

 

‘Eternos’ es una nueva y breve colección de textos que la Oficina del VIII Centenario Salamanca 2018 pone en la calle con la intención de divulgar en una primera entrega unas sucintas antologías poéticas de tres de los más grandes nombres vinculados a la docencia y la creación literaria en la Universidad de Salamanca. Tres volúmenes de breve extensión (32 páginas) que incluyen cada uno un conjunto de poemas de cada autor, algunos tan conocidos como la ‘Vida retirada’, de fray Luis, la ‘Ciencia de los cortesanos de este siglo’, de Torres, o ‘Mi Salamanca’, de Unamuno -acompañados de otros muchos que los arropan-, que una vez más pretenden llevar la poesía a las manos y las casas de los lectores salmantinos y servir de acicate para conocer mejor a los grandes maestros que pasaron por el Patio de Escuelas y allí gestaron creaciones literarias universales y eternas.

 

Siendo como es Salamanca una ciudad eminentemente cultural, su valor más reconocido y reconocible de puertas afuera es sin duda alguna el patrimonial. Pero esa imagen de riqueza artística, asociada desde el primer instante que se menciona su nombre, conduce por lo general a uno u otro edificio de los que cualquier ciudadano puede encontrarse en un paseo por sus calles. La arquitectónica es la parte más visible y presente, sin duda, del acervo salmantino, pero hay sin embargo otro patrimonio menos tangible, menos conocido, aunque de la misma magnitud y alcance, que se mueve, viaja, entra en las casas y en el interior de las personas y lleva el nombre de la ciudad allá donde va: el patrimonio literario, muy específicamente vinculado a la Universidad de Salamanca desde hace casi tantos siglos como la propia existencia del viejo Estudio.

 

Salamanca es un escenario permanente de la literatura española, y la Universidad su epicentro, el foco que lo ilumina. Como pocas ciudades y desde luego como ninguna otra universidad española. A Salamanca y a la Universidad están ligados los personajes del Lazarillo y la Celestina, el licenciado Vidriera y don Félix de Montemar, el teatro clásico y fundacional, la poesía más alta, las comedias de enredo, los dramas sacramentales y las novelas y nivolas. A Salamanca y a la Universidad se vinculan los nombres de los más señalados escritores de nuestros siglos pasados: del Tostado a Cervantes y de Calderón a Unamuno.