La doble subida del precio del gasóleo que espera a partir del día 1 de enero

Surtidor con la nueva etiqueta identificativa del gasóleo A.

La equiparación de precios gasolina/gasóleo y un cambio que dejó aprobado Rajoy para entrar en vigor con 2019 encarecerá hasta ocho euros por depósito el uso de coches diésel.

Acudir al surtidor será para los conductores de coches de gasóleo mucho más caro a partir del 1 de enero... por partida doble. El combustible que, a pesar del cambio de tendencia en el mercado, usan todavía una mayoría de los vehículos particulares de españa se encarecerá de manera notable con el comienzo de 2019 por el efecto de una doble subida: una de la que se ha hablado mucho, y otra que ha pasado desapercibida. El resultado, que llenar un depósito costará casi 8 euros más.

 

La primera subida es de todos conocida y consiste en equiparar el precio de diésel y gasolina para desincentivar el primero, supuestamente, más contaminante, aunque eso no es del todo cierto. Se trata de una nueva imposición que igualará el precio de diésel y gasolina y con el que se conseguirán ingresos para las arcas públicas. Entrará en vigor con los presupuestos de 2019, siempre que se aprueben: si no es ahora, podría tener efectos retroactivos.

 

El impuesto al diésel supondrá un coste de 3,3 euros al mes para el consumidor medio, es decir aquel que realiza unos 15.000 kilómetros al año, quedando excluidos profesionales que utilizan el transporte como medio de trabajo, entre ellos transportistas y taxistas. El cambio supondría cargar con diez céntimos más de impuestos el gasóleo de automoción.

 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado que la subida de impuestos al diésel irá incluida en los nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019 y que de ella quedarán exentos los conductores profesionales. Sánchez destacó que el gasóleo es un combustible "altamente contaminante" y que el PSOE lidera un Ejecutivo "ecologista" y "comprometido con la transición ecológica".

 

La segunda subida, que es segura, ha pasado mucho más desapercibida. Ya casi nadie se acuerda de los presupuestos de 2018 que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado abril. Las cuentas están vigentes y, probablemente, se van a prorrogar incluso. Entre las medidas previstas había una que esconde una subida de impuestos que encarecerá el litro de combustible en nueve comunidades autónomas.

 

Se trata de la eliminación del tramo autonómico de los impuestos a los carburantes, implantado en 2012 para que las Comunidades Autónomas pudieran recaudar más; les permitía gravar hasta 4,8 céntimos por litro. Algunas decidieron aplicarlo y otras optaron por no cobrarlo o hacerlo parcialmente. Hace casi un año se dedició eliminar ese tramo autonómico y devolver los impuestos de los carburantes a gestión estatal. Hacienda decidió aplicar esos 4,8 céntimos/litro para todos. Eso es lo que suben los carburantes en las nueve comunidades que no aplicaron el impuesto o lo hicieron a medias.