La diputada 'popular' María Teresa Cobaleda: 10 preguntas escritas e inédita en el pleno después de 30 meses

La diputada del PP está entre las que menos iniciativas parlamentarias presenta y es la única parlamentaria por Salamanca que todavía no ha intervenido en el pleno del Congreso. El socialista Jesús Caldera, con 278 preguntas y 13 intervenciones en el pleno es el más activo.

LO QUE COBRAN

 

En los últimos tiempos la opinión pública ha decidido vigilar de manera intensa la actividad de los diputados, en parte, por la relación que tiene con el debate sobre los sueldos que perciben. En el caso de los salmantinos, todos cobran la asignación base, de 2.813,87 euros al mes, y suman el complemento de circunscripción por ser de fuera de Madrid, y con el se les compensa esta situación con otros 1.823,86 euros; esto suma un 'sueldo base' de 4.637,73 euros. A esta cantidad hay que sumar lo establecido por formar parte de comisiones y mesas diversas.

La llegada del verano es momento para calificar el curso, también en el caso de nuestros políticos. El final de la actividad parlamentaria es una buena ocasión para pasar revista a la actividad de los diputados, y en el caso de los que han sido elegido por Salamanca podría decirse que algunos se están ganando el sueldo y otros, no tanto.

 

Según los datos oficiales del Congreso de los Diputados, a día de hoy el socialista Jesús Caldera y la popular María Teresa Cobaleda representan la cara y la cruz en cuanto a actividad parlamentaria. El exministro, todo un superviviente de la política y el diputado con más legislatura a sus espaldas, afronta el que parece será su último mandato como diputado, pero por la actividad de la que haga gala no parece haber perdido las ganas. Entre los cuatro diputados salmantinos es el que más preguntas ha presentado, 278 (276 de ellas escritas) y el que más veces ha intervenido en el pleno, 13 de las 37 que ha registrado entre comisiones y pleno. Caldera es vocal suplente de la Comisión Permanente, vocal en una comisión y en una subcomisión y vicepresidente de la comisión de Economía, por la que percibe un complemento de 1.046,48 euros/mes según el reglamento de retribuciones.

 

En el lado contrario de la escala está María Teresa Cobaleda. Sus cifras son mucho más exiguas: 10 preguntas escritas y 13 intervenciones, ninguna en pleno donde no se ha estrenado. Parece poco incluso teniendo en cuenta que entró en el hemiciclo poco más de dos meses después de iniciada la legislatura y en sustitución de Gonzalo Robles. Desde entonces, pasados 30 meses, su actividad se ha limitado a la iniciativa para declarar Bien de Interés Cultural la fiesta de los toros y en materia de derechos de los discapacitados, además de intervenir en la comisión mixta de la Unión Europea.

 

Sus cifras la colocan a la cola del Grupo Parlamentario Popular, donde no es la que menos ha participado a la hora de plantear preguntas escritas y orales, pero está en el grupo de los diputados que menos ha impulsado esta materia. Y también está entre los diputados 'populares' que menos ha aparecido en comisiones y plenos. Y eso a pesar de que es portavoz de la comisión para las políticas integrales de discapacidad (por lo que le corresponde un complemento de 697,65 euros/mes según el reglamento de retribuciones del Congreso) y vocal de otras tres comisiones.

 

Entre medias de Caldera y Cobaleda, los otros dos diputados 'populares' han dado más el callo. José Antonio Bermúdez de Castro ha presentado 90 preguntas escritas y ha intervenido 16 veces, once de ellas en el pleno; Bermúdez de Castro es vocal en tres comisiones y portavoz sustituto de la Junta de Portavoces, además de secretario general del Grupo Popular. Y María Jesús Moro se ha quedado en 14 preguntas escritas, 4 orales y 39 intervenciones, 32 en comisiones y 7 en pleno; Moro es portavoz de la comisión de educación, por lo que el reglamento del Congreso le reserva un complemento de 1.046,48 euros/mes. Ambos están lejos de las cifras de Cobaleda, pero tampoco se acercan a las de Caldera ni a las de los diputados más activos de su grupo.

 

 

IGLESIAS, ENTRE LOS PEORES

 

Sin embargo, el caso de Cobaleda no es, ni mucho menos, de los peores de la historia de los diputados por Salamanca. Baste recordar el caso de Javier Iglesias, hoy presidente de la Diputación, y que en la legislatura 2000-2004 y con el PP en el Gobierno no llegó (según datos de la web del Congreso) a estrenar su casillero en los cuatro años que pasó en el escaño desde que sustituyó a Gonzalo Robles en mayo de 2000 y hasta su baja en enero de 2004. Su anterior legislatura, entre 1996 y 2000, no fue mucho más atareada: la saldó con 6 preguntas orales, 3 escritas y 13 intervenciones, tres de ellas en el pleno.

 

En el lado contrario está el caso de Gonzalo Robles (PP), que llegó a presentar 1.100 preguntas escritas entre 2008 y 2011 y otras 662 entre 2004 y 2008; o el caso de la socialista Carmen Juanes, que planteó 236 y 356, respectivamente, en las mismas legislaturas.