La Diputación también ha favorecido a la empresa del hijo de Pedro Díaz: 30.000 euros por la imagen y el logo de Salamaq

El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, durante la presentación de Salamaq.

AF Diseño y Comunicación fue contratada para ser la agencia de la agropecuaria y también se llevó el diseño del logo y de la web. La Diputación ha hecho lo contrario de lo que prometió en 2011, cuando rompió contrato con una empresa y aseguró que esta labor se haría con personal propio para ahorrar.

La adjudicación de un contrato de 100.000 euros para elaborar los manuales de las franquicias de enseñanza de español de la Usal ha puesto sobre la mesa el posible conflicto de intereses entre la presencia de Pedro Díaz, presidente de la empresa editora de La Gaceta, en el Consejo Social y el hecho de que la adjudicación haya recaído en una empresa de su hijo.

 

Aunque fuentes oficiales de la Universidad de Salamanca lo consideran un contrato conforme a derecho y que cumple la legalidad, las sospechas de un trato de favor sobrevuelan una licitación a la que no concurrió más que una empresa, que se tramitó en fechas de poca actividad administrativa en la Usal y que ha despertado una ola de indignación en el servicio de publicaciones de la institución, que suele encargarse de estos trabajos de edición, y que va contra la premisa de aprovechar los recursos propios.

 

Sin embargo, esta no es la única adjudicación que se ha llevado esta empresa con la administración pública en los últimos tiempos, ni tampoco la única en circunstancias no del todo transparentes. La Diputación de Salamanca también ha favorecido a AF Diseño y Comunicación, al menos, en dos contratos recientes. El primero, un contrato menor adjudicado de manera directa a esta empresa para diseñar el logotipo de la feria agropecuaria de la Diputación, Salamaq; costó, según fuentes consultadas por este medio, 2.000 euros más IVA y sirvió para que Iglesias pudiera hacer a finales de mayo su primer anuncio relativo a la nueva feria.

 

El presidente de la Diputación, el día que presentó el logo de Salamaq.

 

El segundo contrato llegó más adelante, en junio de 2014, cuando se saca a licitación la contratación de la agencia de publicidad de Salamaq. El procedimiento escogido es el negociado sin publicidad, el mismo que se ha usado en muchos de los contratos ahora bajo sospecha en la trama de adjudicación irregular de obras de la Diputación. Es el sistema por el que se invita a un mínimo de tres empresas para que presenten propuestas y se escoge a una sin más explicaciones.

 

Según ha podido saber TRIBUNA, el proceso se gestionó de manera convencional, pero con muy pocos días para que las empresas pudieran presentar propuestas. Se licitó por 26.500 euros (sin IVA) y se adjudicó por 23.500 euros. En total, más de 30.000 euros para una misma empresa y en una tarea en la que Iglesias dictó ejemplaridad: ahorro y tareas que se asumirían desde dentro, y que han vuelto a pagarse fuera.

 

UN TRABAJO EN EL QUE PROMETIÓ AHORRAR

 

En 2011, en su primera Agromaq como presidente de la Diputación, Javier Iglesias decidió romper el contrato de gestión de imagen y publicidad que tenía firmado con una agencia de publicidad. Aseguró entonces que lo hacía para economizar gastos y que esa tarea se asumiría a partir de entonces con los medio propios de la Diputación. 

 

Sin embargo, tres años después, y en la primera oportunidad que ha dispuesto, Iglesias no ha tenido inconveniente en hacer lo contrario. La ocasión se la brindó el empeño en desmontar la histórica Agromaq y organizar, en solitario desde La Salina, una nueva feria agropecuaria, Salamaq. El hecho de poder decidir unilateralmente llevó al equipo de Gobierno de Iglesias a contratar a una agencia de publicidad para gestionar la imagen de Salamaq en toda su dimensión, desde el logo al despliegue web. Como en el contrato para editar los manuales de las franquicias de español, la sola licitación de este servicio va en contra de las austeridad prometida