La Diputación premia a un grupo de 'elegidos' con 38.000 euros de extras por Salamaq

El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, durante la presentación de Salamaq.

Javier Iglesias autoriza el pago de extras de hasta 4.000 euros en algunos casos a 21 de los 36 trabajadores que fueron liberados para la organizar la primera edición de la feria. Privilegia a su núcleo afín con una jugosa 'extra' pagando una productividad pese a que muchos ya cobran por dedicación exclusiva. Al resto de los designados para la organización se les compensa en días.

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, se comprometió al anunciar el fin de la histórica Agromaq y su sustitución por una feria organizada en exclusiva por el equipo de Gobierno, Salamaq, que se haría con los medios propios y que no se gastaría ni un euro de más. Sin embargo, la feria que Iglesias pergeñó para poder decidir a su antojo sin tener que contar con los socios que sí tenía en Ifesa, y que habían sacado adelante la feria de septiembre durante 30 años, no ha dejado de acumular costes.

 

El último puede ser el más escandaloso por la cuantía y porque a todas luces se ha privilegiado al núcleo más próximo a Iglesias y altos cargos, premiando con una jugosa extra sus servicios mientras a muchos de los que han trabajado en Salamaq se les ha compensado no en euros, sino en días libres. Así se desprende de los dos decretos de presidencia con los que Javier Iglesias ha ordenado el pago de importantes compensaciones a parte del personal de la Diputación que trabajó en la feria.

 

Fueron 36 los trabajadores a los que la Diputación liberó para sumarse a las labores organizativas, algo que se hizo público el pasado julio. En la lista había jefes de área y sección, responsables de comunicación, administrativos, operarios... Y entre febrero y marzo se emitieron los decretos con los que, de manera discreta y fuera del alcance del público, se firmaron las compensaciones que se anunciaron cuando se desveló que este nutrido grupo de trabajadores iba a tener una asignación temporal de funciones para sacar adelante Salamaq. La designación se produjo el 7 de julio y dos meses después se celebraba la feria, aunque algunas labores se concentraron durante los quince días previos y las jornadas de la celebración.

 

 

HASTA 4.000 EUROS DE EXTRA

 

Entre los dos decretos, a los que ha tenido acceso TRIBUNA, uno del 24 de febrero y otro del 25 de marzo, un total de 21 personas se reparten unos 38.000 euros. Se les paga una extra en concepto de productividad "por el especial rendimiento en la feria Salamaq 2014", en el primer decreto; y también por la realización de servicios extraordinarios, según el segundo decreto. Entre ellas, hay una extra de más de 4.000 euros, dos de más de 3.000 euros y otras siete de más de 2.000 euros.

 

Entre los beneficiados están integrantes del núcleo más próximo del presidente de la Diputación, caso del coordinador de Servicios Generales, Teodoro Sánchez (2.461 euros), el director de comunicación, Pedro Martín (2.461 euros) o la jefa de sección de protocolo, María José Muriel (2.461 euros); Manuel José Pérez Sanz (4.017,60 euros), José Luis García Alonso (3.652 euros) o Gerardo Holgado Sánchez (3.020 euros). En todo caso, hay que diferenciar entre los trabajadores habituales de la feria, que ven doblada su jornada durante la celebración y son compensados por ello, y los muchos cargos cercanos a la cúpula que han sido añadidos por el equipo de Gobierno para la organización de manera puntual.

 

En total, 21 personas que han sido premiadas con este complemento de productividad en sus nóminas o en una nómina extraordinaria independiente. Sin embargo, no todos los designados para trabajar en Salamaq han visto compensado su trabajo en euros. Para otros se ha considerado la labor de la feria servicios extraordinarios y se les han compensado en días.

 

 

UN COSTE EXTRA QUE SE PROMETIÓ ELIMINAR

 

En todo caso, al haberse considerado productividad es el propio presidete el que considera el trabajo de Salamaq un especial rendimiento que se premia de manera discrecional. En anteriores ediciones de la feria de septiembre la Diputación designaba a una serie de personas que iban a colaborar con Ifesa cada año y se les compensaba, algo que Iglesias había prometido no hacer al comprometerse a hacer la feria con medios propios y sin aumentar gastos. Al final, encargar a 36 personas este trabajo sí lo ha tenido.

 

Pero es que, además, se trata de compensaciones de dudosa explicación. Muchas de las personas que las han recibido ya son personal con dedicación exclusiva, con lo que el desempeño adicional que podría suponer participar en las labores de la feria ya lo tendrían compensado con los correspondientes complementos específicos que tienen reconocidos y que cobran todo el año. Además, muchos actos en los que había presencia institucional se celebraron por la mañana, en horario laboral, con lo que se les podría estar pagando por dos conceptos. En todo caso, la compensación por este trabajo encaja más en el concepto de servicios extraordinarios, que compensaría con horas la dedicación extra.