La Diputación pone cámaras en sus dependencias y se enfrenta a las quejas de los trabajadores

Operarios instalan esta semana varias cámaras en el interior de la sede central en ubicaciones donde podrán grabar lo que hacen los trabajadores. La junta de personal pide explicaciones sobre el uso que se dará a las imágenes.

La Diputación de Salamanca parece haber iniciado una escalada de medidas de control sobre sus trabajadores. Desde hace semanas, está contratado un sistema de huella dactilar para comprobar la llegada al trabajo de los empleados de la institución provincial. Y ahora se ha puesto en marcha la instalación de un sistema de cámaras que ha despertado los recelos de los trabajadores.

 

Entre martes y miércoles, y sin conocimiento de los representantes de los trabajadores, operarios han empezado a hacer la instalación de varias cámaras en las zonas de acceso al edificio central, la Casa Palacio de la Diputación. Los trabajos para ponerlas han sido este miércoles centro de los comentarios en La Salina. A diferencia de las que ya hay para controlar la entrada, y que están debidamente señalizadas, las nuevas cámaras estarán dentro y graban hacia el interior. El problema es que, según los representantes de los trabajadores, apuntan a zonas donde afectan al área de trabajo de varios empleados, por lo que pueden considerarse que son un medio de control sobre los trabajadores.

 

Por este motivo, la junta de personal, que representa a todos los trabajadores funcionarios de La Salina, se ha dirigido a la institución para pedir que se informe sobre la instalación de estas cámaras. La comunicación se ha producido tras palpar el malestar de la plantilla de la sede central de la Diputación. Los trabajadores quieren saber para qué se instalan estas cámaras y qué uso se les va a dar, pero también exigen que se cumpla la legislación.

 

En este caso, recuerdan que, aunque no están de acuerdo, la instalación de cámaras en lugares de trabajo puede ser legal, pero debe ir acompañada de información a los trabajadores: la Diputación no ha dado cuenta a sus trabajadores en ningún momento de que iba a poner estas cámaras. Por eso, los representantes de los trabajadores exigen que se les informe de manera explícita, en una reunión, sobre la instalación, el fin de las cámaras y el uso que se va a dar a las imágenes, además de aclarar quién se responsabiliza de guardar, consultar o destruir las imágenes conforme a la ley de protección de datos.

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