La Diputación, incapaz de encontrar vocales para una mesa de la patata que desaparece

La institución provincial que comanda Javier Iglesias no ha podido celebrar ninguna sesión de la mesa de la patata al ser incapaz de constituir la misma durante toda la campaña. El boicot de los compradores ha sacado a la luz la ineficacia de la Diputación.

La Lonja de Salamanca va a vivir una campaña de la patata sin la celebración de la ya tradicional mesa que se celebra durante varias semanas en el recinto ferial. El boicot de algunos de los miembros del sector comprador ha sacado a la luz las carencias de una Diputación que ha sido incapaz de encontrar una solución para la celebración de la mesa que sirva como 'termómetro' del sector durante las semanas que dura la campaña.

 

Tradicionalmente, la mesa de la patata daba comienzo a finales del mes de julio o principios de agosto y se mantenía en la Lonja Provincial durante 10 o 12 semanas con el fin de fijar los precios del mercado y dar a conocer la situación actual del mismo.

 

Ya en la pasada campaña los compradores se negaron a acudir a la mayoría de las sesiones de la Lonja para no dejar constancia de su posición a la hora de fijar el precio del tubérculo por excelencia en una actitud muy poco profesional.

 

No en vano, este hecho no exime de culpa alguna a la Diputación de Salamanca, que debería haber trabajado con mayor previsión para evitar que esta situación dejase sin mesa de la patata a la Lonja o inventarse una fórmula para que un cultivo con cierta trascendencia en la provincia tuviese un foro de debate y de referencia.