La DGT pone un radar emboscado en la peligrosa rotonda de E.Leclerc

La imagen de un coche de la Guardia Civil oculto en la cuneta y manejando un pequeño radar se hace viral. El lugar escogido es el mayor punto negro del tráfico de toda Salamanca.

La conocida como rotonda de E.Leclerc, una problemática conexión entre varias carreteras, se ha hecho viral en las últimas horas gracias a la decisión de la DGT de colocar allí un radar emboscado, casi invisible por su tamaño y con el coche de los agentes que lo controlan debidamente oculto. Algo que llega tras haberse registrado varios accidentes en los últimos días en este conocido punto negro de la circulación.

 

En los últimos años, el Ministerio de Fomento ha tomado varias medidas para frentar la siniestralidad en la conocida como rotonda de E.Leclerc, el único tramo de concentración de accidentes de toda la red viaria en Salamanca y que concentra numerosos siniestros, a choque por semana como mínimo. En los últimos años ha sido escenario de 79 accidentes y ha registrado más de 132 heridos. 

 

Para reducir su siniestralidad, se han puesto más señales convencionales y luminosas que avisan de que, aunque se llegue a alta velocidad, está limtiada a 50 km/hora por su proximidad con tramos urbanos. También se ha colocado un cartel en el interior de la glorieta con información de velocidad real a la que circula el vehículo que se aproxima y velocidad limite en la glorieta, también con leds y flashes intermitentes en las esquinas del cartel. Hace unos años se anunció también la instalación de radares en la propia rotonda. Otra de las medidas ha sido la tala, poda de árboles y despeje de vegetación en ambas márgenes de la calzada de la glorieta, para mejorar la visibilidad de la misma en los accesos a la glorieta. 

 

Pero la medida definitiva ha sido la ubicación de un radar móvil, ya que en este punto se se colocan los cinemómetros portátiles y Tráfico le ha asignado la presencia de un radar móvil de manera permanenteEse radar portátil es el que aparece en una foto compartida de manera viral en las redes sociales. En la imagen se ve el aparato, de pequeñas dimensiones, uno de los nuevos modelos de que dispone tráfico.  Y también se adivina la presencia del coche policial con los agentes que comandan el radar a distancia; el vehículo está aparcado fuera de la vía y oculto tras los matorrales. Un radar emboscado en toda regla. 

 

En 2004 entró en el catálogo de puntos negros de la DGT tras haber registrado el año anterior dos accidentes sin víctimas en unos pocos cientos de metros. A partir de ahí, cada año ha sumado víctimas salvo en 2008: nueve, diez, once, catorce... hasta su récord de 20 en ocho accidentes en 2012. Hasta 2014 ha sumado 56 accidentes y 92 víctimas. A partir de 2015 no se publican datos de puntos negros al cambiar la DGT el concepto por el de tramo de concentración de accidentes, pero este punto kilométrico ha seguido teniendo especial atención.