La cuenta atrás de las últimas cabinas telefónicas de Salamanca: cuántas quedan y qué va a pasar con ellas
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La cuenta atrás de las últimas cabinas telefónicas de Salamanca: cuántas quedan y qué va a pasar con ellas

Cabina telefonica

La nueva ley de telecomunicaciones elimina el servicio telefónico universal de las cabinas y el 1 de enero Telefónica ya no estará obligada a mantenerlas.

Las cabinas telefónicas, han iniciado su cuenta atrás y en cuestión de meses podrían desaparecer de las calles de Salamanca y de todo el país. El motivo de esta desparición es doble. Por un lado, la tramitación de una nueva ley de Telecomunicaciones que va a cambiar algunos conceptos como el de servicio universal, en el que se basa todo el funcionamiento de los teléfonos públicos. La nueva ley ha empezado a tramitarse y, previsiblemente a mediados de 2022, estará lista y pondrá fecha definitiva al final de las cabinas.

 

No obstante, puede que no haya que esperar tanto. La antigua compañía estatal Telefónica está obligada sólo hasta el próximo 31 de diciembre a prestar este servicio al ser designada de forma directa por el anterior Gobierno, tras quedar desierto el último concurso convocado por falta de interés de los operadores. Nadie quería hacerse cargo de un servicio universal en declive: según un estudio de la CNMC, el 88 % de los españoles jamás ha utilizado una cabina.

 

En España quedan unas 15.000 cabinas, de las cuales menos de 50 están en Salamanca capital y hay unas 140 en toda la provincia. La normativa de servicios universales ha venido garantizando que tiene que haber como mínimo un teléfono público en cada municipio de 1.000 o más habitantes, a los que se sumaría uno más por cada 3.000 habitantes. Sin embargo, su uso es casi residual: según Telefónica, la mitad de las cabinas actuales no cursan ni una sola llamada y no son rentables. Además, son objeto de vandalismo, por lo que muchas no están operativas o se han ido retirando.

 

Por este motivo, la CNMC ya ha expresado en el pasado que no ve necesidad de mantener la obligación de este servicio y lo más probable es que decaiga. ¿Qué va a pasar con ellas? Una vez se prescinda del servicio universal, la compañía podrá ir retirándolas. En algunas ocasiones se ha buscado darles otros usos aprovechando las estructuras, pero es complicado: el barrio del Oeste, siempre con propuestas originales, montó una pequeña biblioteca en una. Pero lo normal será que desaparezcan como van desapareciendo otros iconos del mobiliario urbano.