La crisis y la falta de oportunidades reducen a la mitad las autorizaciones de trabajo a ciudadanos extranjeros

En el año 2008 la cifra era de 2.609 permisos pero ésta ha caído hasta las 1.231 del ejercicio 2011 con previsiones más negativas para el pasado 2012.

La coyuntura económica actual no permite muchas florituras y tan solo crecen las cifras negativas mientras que las positivas continúan con una tendencia alarmantemente bajista. Un indicador más es el que marca las autorizaciones de trabajo a los ciudadanos extranjeros de la provincia de Salamanca, que ha experimentado una brutal reducción en los últimos años con motivo de la crisis.

 

De hecho, y según datos del ministerio de Empleo, este número se ha visto reducido a la mitad entre 2008 y 2011, con unas perspectivas aún más bajistas para el pasado año 2012 y un futuro muy oscuro. Tal es así que mientras que en 2008 los permisos ascendieron a 2.609, cifra más elevada desde 1984, mientras que solo tres años después, en 2011, este mismo indicador marcaba 1.231 autorizaciones de trabajo a ciudadanos extranjeros.

 

Además, entre 2005 y 2009, estos guarismos aguataban el tirón de una crisis que ha provocado que cada vez menos extranjeros puedan obtener este permiso al no encontrar un trabajo con el que conseguir esta residencia, o bien han acudido a otras provincias españolas o a otro país del mundo.

 

No obstante, estas cifras contrastan, y mucho, con las de años pasados ya que en 1984 tan solo se tramitaron 128 autorizaciones de este tipo, por las 153 del año 1990, las 151 de 1995, 939 del año 2000, o las 2.246 del ejercicio 2005, momento de esplendor económico en España. Y para comprobar la tendencia para próximo años, en los siete primeros meses del año 2012, tan solo se habían autorizado 432 permisos de trabajo a extranjeros en la provincia de Salamanca.

 

Por otro lado, hay que recordar que los extranjeros mayores de dieciséis años para ejercer cualquier actividad lucrativa, laboral o profesional, precisan de la correspondiente autorización administrativa para trabajar. Esta autorización habilita al extranjero para residir en España durante el tiempo de su vigencia.

 

Excepto las autorizaciones para trabajar que ya tengan residencia en vigor, la autorización se expide de forma unificada con la de residencia por parte de las correspondientes unidades del Ministerio de Política Territorial y Administración Pública o del Ministerio de Trabajo e Inmigración y por el Ministerio del Interior, en la esfera de sus respectivas competencias.

 

La Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, en su artículo 41, exceptúa de la obligación de obtener autorización de trabajo a los extranjeros en situación de residencia permanente así como para el ejercicio de determinadas actividades en él reseñadas.

 

Las autorizaciones de trabajo pueden ser por cuenta ajena o propia. En el primero de los casos, hay diversos apartados y condiciones: Autorización cuenta ajena inicial, autorización cuenta ajena primera renovación, autorización cuenta ajena segunda renovación, autorización de prestaciones transnacionales de servicios, autorización de temporada o campaña y otras autorizaciones de duración determinada, como la de arraigo o protección internacional o las autorizaciones para trabajar.