La corporación se 'despide' pidiendo explicaciones sobre la presencia de Franco en el Salón de Plenos

El dibujo con la efigie de Franco pintada en el mural del salón de plenos.

El pleno final de la legislastura incluye algunos temas 'valle' de la legislatura y una última petición de dimisión. Es posible que la efigie del dictador no sobreviva al cambio de corporación.

El pleno del Ayuntamiento de Salamanca cierra este viernes la legislatura con la celebración del último pleno, ya que a partir del día 26 de mayo, con las elecciones municipales, el consistorio quedará en funciones y habrá que esperar a la entrada de la nueva corporación para ver reunidos de nuevo a todos los concejales. Este último pleno incluye temas que se han repetido durante los cuatro años, algunos de los cuales 'sobreviven' a la espera de ser resueltos. El más evidente, el de los símbolos franquistas y, en concreto, la efigie de Franco en el propio Salón de Plenos.

 

Hay, por ejemplo, temas de empleo como la estrategia de formación 'por+Salamanca' presentada hace unas semanas; se hablará del área conjunta de prestación del taxi, que sigue tramitándose a pesar de que se habla de ella desde hace años y empezó a fraguarse en 2017; habrá mociones sobre vivienda de alquiler, autónomos o para evitar desahucios; varias revisiones de precios de servicios municipales; la compra de seis autobuses nuevos; o las habituales modificaciones presupuestarias o reconocimientos de créditos.

 

Pero hay dos temas que han sido el 'Guadiana' municipal a lo largo de estos años que se cuelan en el último pleno. Por un lado, la polémica gestión del actual jefe de la Policía Local, José Manuel Fernández. El grupo municipal Ganemos pide la dimisión y se suma a los otros dos grupos de la oposición que ya lo hicieron, PSOE y Ciudadanos.

 

Pero es el tema de los símbolos franquistas el que ha acompañado toda la legislatura. Lleva sobre la mesa desde finales de 2015 cuando ya estaba en los juzgados la retirada del medallón de la Plaza Mayor por la iniciativa de dos particulares. En octubre de 2016 el juzgado dio el paso definitivo al condenar al Ayuntamiento de Salamanca y poner en manos de los técnicos de patrimonio la retirada, considerando que se cumplían los requisitos de la ley de memoria para que se quitara. Su eliminación fue efectiva el 9 de junio de 2017. Junto a este símbolo, corrieron la misma suerte otros repartidos por la ciudad, con lo que esta legislatura  ha sido un tema habitual.

 

El PSOE pidió en el último pleno una valoración tras la última y definitiva sentencia que daba la razón a Domingo Benito y Gorka Esparza sobre la retirada de símbolos como la efigie del dictador Franco en el propio salón de plenos. El equipo de Gobierno deberá responder y hacer una valoración al respecto. Aunque ya está fallada su eliminación, todavía se está buscando la fórmula técnica para cumplir la sentencia. Es más que probable que la próxima corporación ya estrene el salón de plenos sin la presencia de esta simbología franquista.