La contaminación por ozono se desploma en Salamanca: un 41% menos por la pandemia
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La contaminación por ozono se desploma en Salamanca: un 41% menos por la pandemia

La Aldehuela registra una bajada del 43% en los niveles de ozono, el contaminante con el que más problemas tiene la capital: su nivel es menor, peroSu exceso está detrás de 200 muertes cada década.

La pandemia ha dado un respiro a nuestra atmósfera y la reducción de tráfico y actividad, que ha cambiado Salamanca durante meses, le ha venido bien a la calidad del aire. Así se desprende del informe sobre contaminación por ozono de Ecologistas en Acción, que analiza los primeros meses de este 2020 marcado por la pandemia, el estado de alarma y sus consecuencias en el tráfico y la contaminación. La conclusión, una rebaja de los registros ozono, pero un nivel todavía alto.

 

Según los datos del citado informe, la contaminación por ozono se ha reducido un 43% en la estación de la capital que mayores índices tiene, la de La Aldehuela. El ozono es el contaminante con el que la capital tiene más problemas, además de las partículas: durante 2019 las estaciones de la capital han superado 83 veces los niveles de protección de la salud marcados por la OMS y la estación instalada en La Aldehuela es la más afectada.

 

En lo que va de año, el número de superaciones en La Aldehuela ha sido de 40, ese 43% menos, según los umbrales que marca la OMS. En todo caso, el organismo internacional, que vigila de cerca la pandemia del Covid, recomienda no pasar de las 25 superaciones al año, así que Salamanca sigue lejos de tener un aire de calidad: su contaminación es menor pero está lejos de ser óptima. 

 

200 muertos por exceso de ozono en Salamanca

La reducción de los niveles de ozono es una gran noticia, a pesar de que haya tenido que llegar con la pandemia, porque la atmósfera de la capital no es saludable y eso es algo que ha podido no ayudar en la crisis del coronavirus: una mala calidad del aire ha favorecido mayor número de casos según algunos estudios y está demostrado que la contaminación favorece las enfermedades respiratorias. De hecho, Ecologistas en Acción calcula que en Salamanca murieron 204 personas en diez años por exposición a niveles altos de ozono en el aire que respiramos. En concreto, es la cifra que se da para el período 200-2009 en un estudio.

 

Según el estudio que cada año publica la organización ecologista, la provincia y su municipio más poblado tienen un problema claro con el ozono, un contaminante altamente peligroso para la salud: puede causar problemas respiratorios, provocar asma, reducir la función pulmonar y originar enfermedades pulmonares. Una situación que no ha mejorado del todo en lo que llevamos de año pese al confinamiento, porque se han registrado picos de ozono y partículas durante la pandemia a pesar de la reducción de tráfico.

 

La calidad del aire que respiramos

Según Ecologistas en Acción, el aire que respiramos no es de calidad buena o excelente como mantienen las autoridades regionales, ni mucho menos, y en Salamanca la situación es mucho peor. Como ya informó este medio con los datos del informe de la organización, publicado en junio, el aire de Salamanca es perjudicial para la salud por el nivel de partículas y los problemas del ozono.

 

Según los informes de Ecologistas en Acción, el aire que respiramos es perjudicial uno de cada cuatro días del año. Es una ligera mejoría con respecto a los 112 días del 2018, pero siguen siendo los peores datos de la comunidad.  Y el problema persiste, porque durante este 2020, incluso en los meses del confinamiento, ha tenido importantes 'picos' de ozono.