La Comisión Regional de Trasplantes aprueba el trasplante combinado hepatorrenal

El consejero de Sanidad ha informado también sobre la próxima firma de un protocolo para poner en marcha una Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada y Trasplante Cardiaco, que compartirán el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

El aumento de las indicaciones y la cooperación de los equipos de los dos hospitales de Valladolid han hecho posible la aprobación del programa de trasplante combinado de hígado y riñón en Castilla y León. Hasta ahora, sólo realizaba trasplantes combinados el Complejo Universitario Asistencial de Salamanca, de riñón y páncreas, pero el de riñón e hígado no se había puesto en marcha debido a que el de este primer órgano se realiza en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y el hepático en el Hospital Universitario Río Hortega. La no coincidencia de ambas actividades en un mismo centro hospitalario y el hecho de que muy pocos pacientes recibían esta indicación eran los motivos de que aquellos que necesitaran este tipo de trasplantes fueran enviados a otras comunidades.

 

Sin embargo, debido al citado aumento de las indicaciones –que han pasado de 0,5 anuales de media en 2008 a 2,6 en los últimos tres años- se ha acordado elaborar este protocolo para realizar el trasplante combinado en Valladolid. Un nuevo programa que ahorrará los costes que conlleva la realización de estos trasplantes fuera de la Comunidad, y que tampoco requiere la adquisición de nuevo material.

 

El programa establece de forma detallada las indicaciones de este trasplante combinado y los supuestos de contraindicación; los criterios para la evaluación del receptor y de priorización y seguimiento de la lista de espera, la selección de donantes y la documentación clínica necesaria. Los principales beneficiarios de esta técnica serán pacientes con indicación de trasplante hepático e insuficiencia renal o pacientes con insuficiencia renal, susceptibles de trasplante renal que padecen hepatopatía susceptible de trasplante hepático.

 

En cuanto a los requisitos, en lo que a recursos humanos se refiere, se establece el trabajo coordinado de hepatólogos, cirujanos digestivos, urólogos nefrólogos así como el seguimiento de los profesionales de enfermería. El equipo de trasplante renal del Hospital Clínico se desplazará al Río Hortega para realizar el trasplante renal a continuación del hepático en dicho centro.

 

La puesta en marcha de este programa de trasplante combinado es una iniciativa más de la Consejería de Sanidad para fomentar el trabajo en red entre los hospitales y centros de Sacyl para así avanzar hacia un modelo más participativo en el que se compartan criterios, procedimientos y tecnología, de forma que se eviten duplicidades y se optimice la calidad de la atención sanitaria. El consejero de Sanidad ha destacado que ninguno de los dos hospitales de Valladolid hubiera podido desarrollar aisladamente este programa pero la suma de equipos y la coordinación establecida entre ellos lo ha hecho posible.


Colaboración con el Gregorio Marañón

Por otra parte, durante la reunión de la Comisión Regional de Trasplantes también se ha informado de la puesta en marcha de una Unidad de Insuficiencia Cardiaca Avanzada y Trasplante Cardiaco, que desarrollarán el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y el Gregorio Marañón de Madrid,  y próximamente firmarán un protocolo de colaboración los gerentes de ambos centros hospitalarios.

 

Con la creación de esta unidad se pretende ofrecer a los pacientes la máxima especialización en el uso de determinadas técnicas y la colaboración entre profesionales, para mejorar la atención a los pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada y para los que precisen trasplante cardíaco la determinación del hospital más adecuado para su realización.

 

Durante la celebración de la Comisión también se ha presentado un informe sobre la solicitud de autorización del programa por el que se crea un banco de tejido ocular en el Centro de Hemoterapia y Hemodonación, y además se ha presentado un nuevo borrador del anteproyecto de Decreto por el que se ordena la Red de Coordinación de Trasplantes de Castilla y León, con la que se pretende mejorar la coordinación y gestión de trasplantes y convertirla en un instrumento eficaz para planificar, ordenar y coordinar las actividades relacionadas con la extracción, la conservación, la distribución, el trasplante y el intercambio de órganos, tejidos y células.

 

Finalmente, también se ha hecho balance de la actividad realizada en materia de donación y trasplantes en el año 2013 y en los primeros ocho meses de 2014. Los resultados de 2014 se pueden ver en las tablas adjuntas.

 

En los últimos años Castilla y León forma parte del grupo de comunidades con mayores tasas de donación de órganos. Pese a ser una autonomía envejecida, en 2013 la tasa por millón de habitantes fue de 52,8, sensiblemente superior a la media española (35,1). La edad media de los donantes fue, lógicamente, también superior a la media nacional: 66,8 años frente a 59,4. Mientras, el número de negativas familiares fue en 2013 mucho menor que el que se produce en España; 8,9 % en Castilla y León y 15,9 en España. Este dato da cuenta tanto de la sensibilidad y solidaridad de las familias de la Comunidad como del trabajo de los profesionales sanitarios del sistema de trasplantes de Castilla y León.

 

La política de trasplantes de la Junta de Castilla y León no se ha visto afectada por las medidas de ajuste adoptadas en la sanidad. Se ha mantenido en pleno funcionamiento la coordinación autonómica y la de cada uno de los hospitales, los sistemas de guardia y localización, los equipos quirúrgicos responsables de la extracción y el implante de los distintos órganos. Y, lo que es igualmente importante, el conjunto de servicios médicos, quirúrgicos, de cuidados intensivos y de diagnóstico que hacen posible el seguimiento anterior y posterior al trasplante. Los programas de trasplantes suponen una importante exigencia para que, además de los servicios médicos y quirúrgicos directamente implicados, numerosos servicios y unidades hospitalarias mejoren su funcionamiento y calidad: desde los cuidados intensivos a la anatomía patológica, análisis clínicos, diagnóstico por imagen, anestesia y reanimación.