La cocina del nuevo hospital, a punto con la línea fría: cubrirá servicios del Clínico, Virgen Vega y Montalvos
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La cocina del nuevo hospital, a punto con la línea fría: cubrirá servicios del Clínico, Virgen Vega y Montalvos

Imagen exterior de la cocina del nuevo hospital

Se trataría de un sistema por el que primero se elaboran los menús para para luego conservar la comida a baja temperatura, sin llegar a la congelación, hasta el día en que se prepara para servirla a los pacientes.

El nuevo hospital de Salamanca continúa avanzando en su puesta marcha y lo que si parece estar claro es que muy pronto podremos ver cómo serán trasladados algunos de sus servicios tal y como avanzara la consejera de Sanidad en Castilla y León, Verónica Casado, el pasado martes. Sin fecha exacta de apertura, Oncología ya tiene instalado su primer acelerador. También están listos los laboratorios, la zona de Reanimación y la cocina de línea fría

 

Según fuentes hospitalarias, ésta última, cuya fecha de finalización estaba prevista para junio de 2018, cubrirá el servicio del hospital Virgen de la Vega, Clínico y Los Montalvos. Se trata de un sistema por el que primero se elaboran los menús para para luego conservar la comida a baja temperatura, sin llegar a la congelación, hasta el día en que se prepara para servirla a los pacientes.  El presupuesto total es de unos 4 euros por día para dar de comer a los pacientes.

 

Consiste en la elaboración de alimentos mediante técnicas de cocción tradicionales pero con acabado refrigerado; se disocia el momento de la producción del momento de la distribución. Una vez cocinados, los alimentos son conservados entre los 5 y los 8 grados, lo que permite preservar la comida entre los cinco y los 21 días. Con ello se garantiza la seguridad alimentaria, se alarga la vida útil de los alimentos y se mantiene la calidad a la hora de distribuir los productos al usuario.

 

Inicialmente, esta obra contaba con un total de cinco millones de euros, 1,5 millones para obras, otros 3,6 millones para material y finalmente, alrededor de 25.000 para mantenimiento, al menos, hasta el año 2020. Esta finalización supondría el cierre de todas las cocinas, por lo que a buen seguro muchos trabajadores se quedarían en la calle, ya que estas nuevas instalaciones bastarían solas para suministrar comida a modo de catering a todo el Complejo Asistencial.