La cita electoral saca de la lista de 'pendientes' proyectos de Zapatero y Rajoy que suman 16 años de espera
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La cita electoral saca de la lista de 'pendientes' proyectos de Zapatero y Rajoy que suman 16 años de espera

Paso a nivel (ARCHIVO)

Dos proyectos eternamente retrasados, los pasos a nivel de Gomecello y la A-62 en Fuentes de Oñoro, anuncian avances a pocas horas de iniciarse la campaña. 

En cuestión de horas, el Gobierno ha 'tachado' de la lista de proyectos eternos que siempre se retrasan dos de los más esperados en Salamanca. Se trata de las obras para suprimir los dos pasos a nivel de la vía férrea en Gomecello y la apertura de parte del tramo que falta por convertir en autovía entre Fuentes de Oñoro y la frontera portuguesa. Entre ambos, 16 años de espera por inversiones que se retrasan, contratos que tardan en adjudicarse, trámites que no se hacen o problemas en obras, que son las circunstancias que han afectado a estos dos casos, y en las que han tenido que ver gobiernos de los dos 'colores', PP y PSOE. Ahora, la inminente cita electoral ha obrado el milagro de desatascar estas inversiones.

 

Los respectivos anuncios han estado separados por unas pocas horas y llegan en el último día antes del inicio de la campaña electoral para el 10-N. A primera hora de la mañana, Adif anunciaba la adjudicación del contrato para eliminar los dos pasos a nivel del tren en Gomecello, casi un año después de haber sacado a concurso las obras, y más de seis años después del primer compromiso. Horas después, el Ministerio de Fomento anunciaba la apertura al tráfico

 

El día escogido ha generado críticas por parte del PP. Este mismos jueves por la mañana, el diputado 'popular' José Antonio Bermúdez de Castro lamentaba que la adjudjicación de Adif se conociera a pocas horas de iniciarse la campaña y tras casi un año de espera. Críticas muy similares a las que, años atrás, con el PP en el Gobierno, profería el diputado socialista David Serrada por el retraso continuado de las inversiones prometidas por el Gobierno de Rajoy para Salamanca.

 

Tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, 'populares' y socialistas por Salamanca se intercambiaron los papeles: tras explicar primero demoras, luego criticaron y pidieron información, y viceversa. La realidad es que, en estos dos proyectos en cuestión, las fechas permiten repartir responsabilidades, y hay una cosa clara: ha habido retrasos tanto con uno como con otro partido en el Gobierno, aunque son de diferente entidad.

 

 

Pasos a nivel de Gomecello

 

La supresión de estos dos pasos con barreras, de los pocos que quedan en la línea férrea en Salamanca, se anunció por primera vez en enero de 2013, con el PP en el Gobierno. Sin embargo, no se supo más hasta que en agosto de 2016 estas obras aprecieron fuera del listado de las que iba a ejecutar Adif en un plan para eliminar pasos a nivel en toda España. 

 

En septiembre de 2016, Adif anunciaba por segunda vez que suprimiría los pasos a nivel en los puntos kilométricos 63/192 y 64/552; y días después anunciaba también que iba a empezar los trámites para expropiar unas 80 parcelas para hacer la obra. Meses después, en enero de 2017, Adif anunciaba que durante este año se licitarían las obras para eliminar estos pasos a nivel por una cuantía de 7 millones de euros. Sin embargo, Fomento se veía obligado a adaptar el proyecto ya redactado de la supresión de pasos a nivel a un cambio de normativa y a las nuevas características de la línea. Eso atascó los permisos.

 

Cuando el PSOE llegó al Gobierno, el diputado socialista David Serrada denunció que había muchos proyectos que no avanzaban porque el PP había 'olvidado' algunos trámites. En este caso, la adaptación del proyecto a nueva normativa retrasó su licitación. En octubre de 2018, Adif anunciaba la finalización de todos los trámites y permisos que había requerido el proyecto. Antes, en abril de 2018 anunció al fin que destinaba presupuesto para la obra.

 

Las obras se licitaron el pasado mes de noviembre de 2018 y en abril TRIBUNA publicó que 36 empresas habían presentado ofertas para ejecutar las obras. Ahora se han adjudicado al fin y podrán empezar pronto las obras, que se prolongarán durante 22 meses.

 

 

Autovía Fuentes de Oñoro-Portugal

 

El último tramo sin convertir de todo el trayecto de la A-62 está en Salamanca, concretamente, entre la localidad de Fuentes de Oñoro y la frontera portuguesa. Son cinco kilómetros, pero ha habido que esperar una década para que, en puertas de la campaña electoral del 10-N, se abran al tráfico 1.850 metros. El resto tendrá que esperar a que Portugal haga su lado, un problema adicional que ha tenido este proyecto, y no han sido pocos.

 

El proyecto ha sido largamente esperado y durante años se han ido haciendo tramos, pero el último se ha resistido. El contrato de obra de este último tramo de 5 km fue licitado en 2008, entre la primera y la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero. Se hizo de acuerdo con un proyecto finalizado ese mismo año, que se adjudicó en 2009 a Teconsa en 14,9 millones. Las obras no llegaron a iniciarse porque la empresa fue declarada en concurso de acreedores, lo que obligó a la resolución del contrato de obras, que fue autorizada por el Consejo de Ministros en 2010. Las obras habían estado paralizadas durante meses y todavía tardaría en volver a licitarse el contrato.

 

Fue necesario actualizar el proyecto redactado con el fin de poder licitar de nuevo el contrato de obras. De hecho, lo hizo ya otro Gobierno, el de Mariano Rajoy. Fue en enero de 2014 cuando, por segunda vez, se acometió la adjudicación de la obra, y se adjudicó por 19,8 millones de euros en noviembre de aquel año, con la firma en diciembre de ese año.

 

Las obras se iniciaron con el primer gobierno de Rajoy, primero de pleno derecho, pero después ya en funciones tras las elecciones de finales de 2015, y fueron acumulando retrasos. El plazo de ejecución era de 40 meses debido a la complejidad de las conexiones y durante el segundo gobienro Rajoy acabó desbordando su plazo límite de ejecución, que expiró a mediados de 2018, que es cuando se prometió su finalización pero sin haberse terminado. La falta de ejecución de presupuestos ha complicado su terminación. Lleva ya más de un año de retraso sobre lo previsto en el contrato y bastantes semanas terminado, pero sin entrar en servicio.