La casa de Inés Luna Terrero será una posada de turismo rural

Recuperación. El Patronato de su fundación rehabilitará el edificio y las instalaciones anejas en la finca El Cuartón, término municipal de Traguntía, situado entre La Fuente de San Esteban y Vitigudino
E. Bermejo

El Patronato de la Fundación Inés Luna Terrero ha aprobado el proyecto de rehabilitación de la casa de Inés Luna, obras que comenzarán a finales de año para convertir el singular edificio y las instalaciones anejas en una posada de turismo rural que contará con 20 plazas hoteleras.

La recuperación del inmueble, cuyas obras serán vigiladas por una comisión de seguimiento que se aprobó el pasado miércoles, se hará según el proyecto redactado por el arquitecto José Arribas Mínguez.

La inversión, sufragada con fondos de la Fundación, asciende a 2,5 millones de euros y supondrá, a juicio del subdelegado del Gobierno y presidente del Patronato, Jesús Málaga, “un apoyo importante a una de las zonas más deprimidas de Salamanca, así como a Las Arribes, que no tiene un centro de calidad turística en condiciones”. Málaga se lamentó de la inexistente respuesta de las administraciones a sus peticiones. “Hemos pedido muchas ayudas, pero no hemos recibido ninguna, a pesar de que en este proyecto están representados todos los poderes públicos de la provincia”, subrayó.

La casa, que en la actualidad presenta un estado lamentable de deterioro, está situada en la finca El Cuartón, término municipal de Traguntía y perteneciente al Ayuntamiento de Pozos de Hinojo, a unos ocho kilómetros de Vitigudino. La rehabilitación contempla no sólo la recuperación de la casa, construida en 1920, sino también de una ermita próxima, única en su estilo, y fundada por la Congregación Maronita, que tuvo un convento en el lugar.

Asimismo, se recuperará la piscina porticada, la primera que se hizo en Salamanca y una de las primeras de España, así como el parque, que en su día fue un auténtico jardín botánico con cedros del Líbano, ermitas, pinos y un paseo de cipreses que conducía a la piscina, así como pérgolas y fuentes de las que apenas quedan vestigios. El proyecto incluye un aparcamiento y rampas de acceso para los minusválidos.

No ha hecho más que empezar
El subdelegado del Gobierno, que se mostró literalmente entusiasmado por poder poner en marcha esta iniciativa, de la que aseguró que tendrá continuidad en Traguntía, pueblecito donde está enclavada la finca El Cuartón aseguró, por otra parte, que se trata de un proyecto sostenible “que cumple con todos los requerimientos medioambientales, encajado en plena dehesa salmantina”.

Por su parte, el arquitecto José Arribas expuso que la actuación consta de cuatro fases: la primera es la recuperación de la casa para posada, adaptada a las normativas de accesibilidad y ahorro de energía;en segundo lugar, la construcción de accesos desde la carretera de Vitigudino a La Fuente de San Esteban, “accesos tan mimetizados con la dehesa, que el camino no se asfaltará y será tratado con zahorra y tierra”. Además, se dotará a las instalaciones de líneas de alta tensión, ADSL, agua desde la red de Cabeza de Horno y sistema de depuración. En tercer lugar, se recuperará la ermita y, por último, los jardines que, en la actualidad, son poco más que maleza y musgo y los árboles que todavía están vivos.

Elementos a conservar
Arribas aseguró que la recuperación total “es imposible”, pero que hay elementos que se desmontarán para guardarlos y volverlos a montar cuando la obra esté acabada (se prevé un plazo de ejecución de un año). Son elementos como el artesonado del salón principal, donde estará el comedor del restaurante, la escalera del vestíbulo, “de la que todavía hay trazas”, así como hornos y mesas de piedra que hay en la cocina, donde se construirá la cocina de la posada, aunque será muy difícil recuperar frisos y otros elementos que se encuentran absolutamente deteriorados.