La 'cara B' de la Plaza Mayor, la gran olvidada del primer monumento de Salamanca

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Las fachadas de la plaza que no dan a su interior presentan un aspecto descuidado al que no se presta atención.

La Plaza Mayor necesita hace tiempo una puesta a punto. La caída de una viga, el calamitoso estado de su pavimento, el deterioro de sus arcos por el paso constante de furgonetas y camiones, los regueros de gasóleo, los conciertos, el montaje y desmontaje de bancos y farolas... El 'trote' que recibe prácticamente cada día se nota en sus 'arrugas'. Ya se han anunciado planes para renovar el color de las contraventanas, que debe ser uniforme, y para revisar todas las vigas de los soportales, y también lo hay para renovar las losas de su pavimento, que frecuentemente se parchean para paliar su mal estado. Todas son medidas ya anunciadas, aunque nunca terminan de llegar. Pero no hay nada para la 'cara B' de la Plaza Mayor.

 

Se trata de las fachadas que no dan al interior de la plaza. Si para la 'parte visible' de la Plaza Mayor se quiere unificar colores y reparar daños, en su anverso no es menos necesario. No hay más que darse un paseo para comprobarlo. Las fachadas que dan a Poeta Iglesias o el Corrillo presentan contraventanas muy desgastadas, deterioro en forjados y libertad absoluta para colocar lo que plazca, algo impensable en la Plaza Mayor.

 

En muchas de las entradas, hay carteles que no están permitidos en el interior de la Plaza. Estas zonas han sufrido mejoras en los últimos años, como en el arco del Corrillo, pero contrastan con el aspecto en la plaza Poeta Iglesias, donde su último piso presenta ventanas muy deterioradas. Y además están todos los destrozos del interior.

 

 

EL PAVIMENTO

 

El pavimento de la Plaza Mayor necesita desde hace tiempo una puesta a punto urgente. Son muchas las losas hundidas o separadas, las grietas y los agujeros y esto no se arregla con una cuadrilla que devuelva a su lugar algunas de las piezas. El deterioro es patente en algunas zonas y ya obligó a actuar hace unos meses para reparar el centro de la plaza. El presupuesto previsto para la actuación es de unos 350.000 euros. Antes, habrá que poner solución a la sobrecarga de tráfico rodado que sufre por el paso diario de decenas de camiones y furgonetas de reparto que circulan por ella en horario de caga y descarga.

 

 

LOS ARCOS

 

Los accesos por las calles Concejo, Prior y Toro, los que usan los vehículos para las labores de carga y descarga y para entrar a la plaza, lucen numerosos rozones en sus arcos. Se  pueden ver en esta galería de fotos. Son el producto del paso de vehículos de transporte que tocan con sus carrocerías en laterales y, sobre todo, las zonas más altas, donde no se puede achacar el deterioro al paso de peatones a nivel de calle. A pesar del mal aspecto, no hay planes para arreglarlos y tampoco para limitar el tráfico de carga y descarga.

 

 

LOS SOPORTALES

 

El pasado mes de agosto, el desprendimiento de una viga en los soportales de la Plaza Mayor despertaba la alarma entre los hosteleros y los defensores del patrimonio. Una chapa metálica de refuerzo ha sido la solución de circunstancias para reparar la viga que se desprendió. Esta es la medida que contempla el informe del departamento de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Salamanca, una obra que los técnicos reconocen es de consolidación, el tipo de actuaciones a las que se recurre para evitar un derrumbe o ruina. En los próximos meses, se gastarán 160.000 euros en un proyecto para su arreglo.