La cantera del CB Tormes se forma sobre el uso de las nuevas tecnologías en CGB informática

Imagen de los jugadores de cantera del CB Tormes en las instalaciones de CGB

Una charla dirigida a los jóvenes y otra a sus padres ha servido para conocer las consecuencias de una mala praxis relacionada con internet y los jóvenes

La cantera del CB Tormes ha tenido la oportunidad de asistir a una jornada titulada “Buen uso de Informática e Internet para adolescentes” impartida por CGB informática, en el marco de colaboración con la Dirección Provincial de Educación. De forma paralela se llevó a cabo otra jornada titulada “Nuevas Tecnologías: Ell@s están preparad@s ¿Y tú?”, dirigida a los padres y las madres de los jóvenes jugadores de baloncesto. Ambas se han llevado a cabo en el salón de actos de la sede central de CGB situada en Federico García Lorca, s/n, Aldeatejada.

 

La iniciativa la puso en marcha la empresa salmantina CGB provocada por la problemática de la mala utilización que se está realizando por parte de nuestros adolescentes de las Nuevas Tecnologías (NNTT), así como a los problemas que ello está acarreando a sus progenitores. Al mismo tiempo, también queremos incidir en las grandes ventajas que las NNTT conllevan si hacemos un buen uso de ellas.

 

Es muy preocupante que casi el 70% de los padres y de las madres de los adolescentes no tienen los conocimientos necesarios para adiestrarlos en el manejo adecuado de las nuevas tecnologías, cualquiera que sea el soporte. Este dato, alarmante sin duda, es uno de los recogidos en el estudio científico realizado por CGB Informática, a partir de los resultados obtenidos de las encuestas realizadas a más casi mil alumnos de diferentes colegios e institutos de Castilla y León y a casi 200 progenitores.

 

Como desde hace tres años, la empresa salmantina dedica un parte de sus esfuerzos a concienciar sobre la necesidad de realizar una buena praxis de las nuevas tecnologías (TIC) por parte de los adolescentes. Esta iniciativa, completamente altruista, ha revelado que nuestros adolescentes están utilizando de forma indiscriminada las diferentes herramientas tecnológicas, lo que repercute, en demasiados casos, en problemas como el fracaso escolar o la dependencia absoluta de las TIC, convirtiendo esta cuestión en un problema social. Se ha constatado, por parte de los expertos de CGB, que el whatsapp se ha convertido en el caballo de batalla actual, si bien sin perder de vista las redes sociales, en especial, Twitter.

 

Ante los datos alarmantes de uso de las TIC que se recogen en el estudio, se hace imprescindible que los padres y las madres se impliquen en adiestrar en el uso adecuado de las TIC, pero tal como revela el estudio científico, no es así.

 

Por ejemplo, causa verdadero asombro que la inmensa mayoría de los padres y de las madres que acudieron a las jornadas impartidas por CGB, no pertenece a ninguna red social y, si así fuera, no sería la utilizada por sus hijos o hijas. Los progenitores no son conscientes de que igual que enseñan a sus hijos a adquirir destrezas en otros ámbitos, es su obligación educar a sus hijos tecnológicamente. Es inconcebible, como nos manifiestan muchos progenitores, que se les compre tecnología último modelo niños que deben ser protegidos de los peligros reales que acechan en la Red.

 

Otro aspecto que depende prácticamente en exclusividad de los padres es que los adolescentes no dispongan de dispositivos, en este caso móviles y, más concretamente, smartphone, en muchas ocasiones, de alta gama. Los teléfonos móviles actuales son ordenadores con acceso a internet transportables, es decir, son una puerta a un descomunal volumen de información y no toda adecuada para adolescentes. La gran mayoría de los/as adolescentes utilizan el smartphone continuamente: en clase, mientras comen, estudiando y, según nos han confirmado, a altas horas de la madrugada.

 

En definitiva, leyendo el estudio queda patente que es más que evidente que los progenitores desconocen, en inmensa mayoría, el uso que sus hijos están haciendo de las nuevas tecnologías y, lo que es aún peor, reconocen su carencia de conocimiento en este ámbito.