La candidatura a la Junta empuja fuera de la alcaldía a un Mañueco que no se pone fecha de caducidad

Asegura que "donde yo vaya a estar" a la vuelta del verano no es relevante, perosu permanencia en la alcaldía está ligada a su designación como candidato a la Junta y a la de su sustituto.

Alfonso Fernández Mañueco tiene que empezar ya a barajar la fecha para abandonar su cargo como alcalde de Salamanca y dedicarse a la campaña electoral como candiato del PP a presidir la Junta. La confirmación por parte de Pablo Casado en un acto informal ha sido suficiente para que el político salmantino se de por ratificado, aunque la realidad es que hace casi año y medio que se espera por un nombramiento que es un mero trámite. Ahora, tiene que decidir cuándo deja de ser alcalde. Y a partir de ahí, empieza la cuenta atrás para empezar a ejercer de candidato, una actividad que parece difícilmente compatible con la alcaldía.

 

En enero de 2018, tal y como publicó TRIBUNA, Mañueco habló por primera de su salida de la alcaldía. Aseguró que su plan de acción de cara a las próximas elecciones era "estar cerca de la gente" y "pisar el territorio", algo que en aquel momento podía compatibilizar con la alcaldía de Salamanca, una situación "de la que se hablará" una vez fuera designado candidato a la Presidencia de la Junta. ¿Cuándo? Parece que eso será a la vuelta del verano.

 

Este miércoles, durante una comparecencia ante medios de comunicación para visitar y ser fotografiado en una obra, Fernández Mañueco ha rehusado tratar la cuestión porque no era el momento. "Donde yo vaya a estar, en qué puesto vaya a estar, eso en estos momentos no es relevante. Lo que sí puedo decir es que mi actividad política va a empezar siempre por el interés de la gente de Salamanca", ha dicho.

 

Está claro que en agosto no va a ser, y que las próximas decisiones electorales se van a tomar a la vuelta del verano, en septiembre. Es el caso del nombramiento de los principales candidatos a las alcaldías, también su sucesor como candidato a la de Salamanca. Será entonces cuando el alcalde también decida la fecha de su salida, coincidiendo con la designación del nuevo candidato.

 

Lo siguiente será decidir cuándo deja la alcaldía. Para hacernos una idea, cuando hace ocho años se preparaba para ser candidato al Ayuntamiento esperó casi hasta el último momento para dejar sus responsabilidades como consejero de Interior. Lo hizo el 28 de abril de 2011, a un mes de las elecciones municipales. A día de hoy no se sabe qué va a hacer: si esperará tanto o si dejará la alcaldía en manos de un segundo, quizás, antes de que acabe el año. Si el sustituto temporal es el próximo candidato a alcalde, le ayudará en su campaña.

 

En frente va a tener a tres grupos de la oposición que le critican con frecuencia por su poca dedicación al Ayuntamiento. Incluso han puesto en cuestión sus ausencias reiteradas y que se dedique a responsabilidades de partido en el tiempo que debe dedicarle al consistorio en virtud de su relación laboral de dedicación exclusiva.

 

"He tomado por costumbre no inaugurar, salvo obras de mucha relevancia. Lo que hacemos es visitar las obras y puesta en funcionamiento que es lo que quiere la gente. Menos fotografías y menos cortes de cinta, que se hagan obras para hacer de la ciudad una ciudad vivida por la gente", ha asegurado sobre el acto de este miércoles.