La Cámara avaló el mercadillo de Anaya con una resolución de tres líneas y favoreciendo a uno de sus miembros

El comité ejecutivo de la institución cameral dio su visto bueno al mercadillo antes de que la solicitud hubiera llegado al registro del Ayuntamiento. Lo hizo avalando por unanimidad y sin análisis alguno un negocio de un miembro del pleno al que en menos de quince días desde se dio de paso.

El polémico mercado de la plaza de Anaya que tanto ha encendido los ánimos de los comerciantes de la calle la Rúa fue pergeñado en pocos días con el aval de la Cámara de Comercio, que dio el visto bueno sin dilación al negocio de un empresario, algo lícito si no fuera porque se hizo beneficiando de manera consciente a un miembro del pleno de la Cámara con un trámite ultrarrápido que quedó resuelto en poco más de quince días acelerando todos los plazos. Tanto, que algunas fechas aparecen 'pisadas'.

 

Tal y como ha podido comprobar TRIBUNA de Salamanca con la documentación correspondiente, la primera solicitud para este mercadillo se hace en un formulario con fecha del 27 de septiembre, aunque no se registra, aunque el sello del registro tiene fecha del 9 de octubre. Ya para entonces, el polémico mercadillo, un montaje hecho con la excusa de su temática pretendidamente navideña, ya contaba con el aval de la Cámara de Comercio. En una decisión de su comité ejecutivo con fecha del 4 de octubre, la institución que preside Benjamín Crespo dio su visto bueno a la celebración del mercadillo en una resolución que ocupa tres líneas en un folio. No se dan más explicaciones ni se hace ningún análisis de las consecuencias para el comercio tradicional de la zona, que ha visto como le llega competencia en el mes más importante para los resultados de todo el año en la zona más turística.

 

La decisión se tomó, por tanto, antes incluso de que la solicitud llegara al registro del Ayuntamiento, y sólo una semana después del escrito inicial de petición. El documento del comité ejecutivo llegó a registro el día 13 de octubre, sólo cuatro días después de que entrara el formulario de solicitud. Una celeridad que no casa con las prevenciones que la Cámara tendría que marcar con respecto a los intereses de sus miembros. Y es que el empresario beneficiado de esta decisión es miembro de la asamblea cameral en la actualidad. Es el mismo empresario acusado por un presunto homicidio imprudente en el incendio de una atracción de feria en Cabrillas el pasado mes de mayo.

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