La Cámara acepta el rescate del Ayuntamiento tras cerrar el GIG y el coworking y abandonar el vivero de Ciudad Rodrigo

La Cámara de Comercio ha dado la espalda a los emprendedores durante el último año, pero ahora acepta el salvavidas que le ofrece Fernández Mañueco y le alquila al Ayuntamiento el espacio colaborativo del que echó en enero a 20 personas. Logrará alquilar parte de sus dependencias.

Este lunes se abre el plazo para solicitar la veintena de plazas que va a tener el nuevo espacio colaborativo o coworking que albergará la Cámara de Comercio. La iniciativa es todo un salvavidas que el Ayuntamiento de Salamanca le lanza a la institución cameral justo el año en el que ha dado la espalda a casi toda iniciativa de emprendimiento, desmontado las que sí tenía la última directiva y que, curiosamente, nunca tuvieron el respaldo municipal. El rescate llega en un momento delicado para la Cámara, prácticamente paralizada desde que la gestora asumiera en octubre de 2015 el mando bajo la presidencia de José María Casas.

 

Según dio a conocer el Ayuntamiento este sábado, la Cámara le alquilará parte de sus dependencias para instalar el nuevo coworking que ha puesto en marcha en el proyecto con la Escuela de Organización Industrial. El contrato de arrendamiento se hará a través de la EOI, pero el proyecto lo pagan a medias el consistorio y esta entidad, a razón de 100.000 euros cada uno. Un balón de oxígeno para una Cámara paralizada desde hace un año.

 

Lo lamentable es que el mismo espacio estaba ocupado a principios de año por una veintena de emprendedores que habían accedido al Tierra Coworking, un espacio compartido para nuevas iniciativas. Tenía exactamente los mismos servicios y daba cobertura al mismo público, pero la gestora decidió en enero que había que cerrarlo para ahorrar en consumos energéticos: luz y calefacción.

 

Entonces la veintena de emprendedores se quedó en la calle y ahora van a ver como otras personas en su misma situación van a ocupar el espacio del que se les echó. La decisión ha sido una de las varias que la gestora ha tomado contra los emprendedores en los algo más de doce meses que lleva en la Cámara, período en el que la gestión ha brillado por su ausencia. A día de hoy, su directiva no ha publicado su presupuesto de 2016 en el apartado de transparencia de su web y recientemente se ha decidido cerrar por las tardes, decisión que va contra los emprendedores que buscan su asesoramiento: ahora sólo podrán ir en horario de mañana.

 

Con todo, ha habido decisiones peores. Además del cierre del espacio coworking hay que anotar la clausura de Centro de Innovación Gastronómica, al que el Ayuntamiento de Salamanca puso todo tipo de trabas con las licencias, llegando incluso a una orden de cierre. Y también hay que sumar el trato a los emprendedores del vivero de Ciudad Rodrigo, abandonados a su suerte y que lo han dejado vacío.

 

 

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