La calle Fray Luis de Granada, otro punto de conflicto entre el tráfico y la seguridad vial

La calle Fray Luis, en Salamanca.

La calle sufre la doble fila, las aceras estrechas y una limitación a 30 km/h insuficiente: las prisas por no coger en rojo el semáforo del paseo de Carmelitas ponen en riesgo a alumnos del cercano colegio.

Las medidas tomadas en el caso de la calle Ancha han desatado la petición de más señalización y restricción de la doble fila en otros entornos de la capita. Uno de los más demandados es el de la calle Fray Luis de Granada, que desemboca en el paseo de Carmelitas y que guarda similitudes con el caso de la calle Ancha.

 

Se trata de una vía de un solo carril (se desdobla en dos en su último tramo), pero que tiene un importante flujo de tráfico; igual que en la calle Ancha, sus aceras son bastante mejorables y, de igual modo, comparten el hecho de que cuentan en sus cercanías con un centro escolar. La calle Fray Luis de Granada ya está limitada a 30 km/hora, pero es fácil comprobar como los vehículos circulan bastante más deprisa, especialmente si el semáforo que regula la entrada en el paseo de Carmelitas va a pasar a rojo.

 

La circulación está regulada también con marcas viales en el suelo que avisan del peligro por acercarse a una zona escolar, y también señales verticales. Como la calle Ancha, sufre de altos volúmenes de tráfico en hora de entrada y salida del cercano colegio, que al menos está separado de la calzada con vallas; las aceras son estrechas en ambos lados, pero especialmente en la derecha. También sufre la doble fila escolar ya que, una vez superado el tramo con vallas, es habitual que los coches y las furgonetas de reparto ocupen la acera de la izquierda.

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