La 'burbuja' inmobiliaria en Salamanca: 3.000 viviendas que no se venden ni 'regaladas'

Salamanca mantiene 3.332 viviendas de los años del 'burbuja' inmobiliaria y que no encuentran comprador. El 'stock' se vacía muy lentamente porque queda lo que no se puede vender: promociones sin terminar, pisos de bancos y todo lo construído en el alfoz al calor del 'boom' del ladrillo.

La 'burbuja' inmobiliaria estalló hace casi ocho años, pero su digestión todavía dura. Entre 2005 y 2008 se iniciaron en Salamanca más de 16.000 viviendas, una locura que terminó de golpe y que nada indica que se vuelva a repetir: el año pasado sólo se empezaron 381 viviendas, ni una décima parte de lo que fue costumbre en los mejores años del ladrillo. El resultado es que miles de viviendas construídas al calor del 'boom' del ladrillo esperan todavía comprador, pero va a ser difícil que lo encuentren. La incertidumbre económica, todavía alta, y los cambios en el mercado condenan a buena parte del parque de viviendas nuevas al olvido.

 

Esto es lo que pasa con el 'stock' de vivienda nueva en Salamanca. Según los datos del Ministerio de Fomento, a finales de 2015 había 3.332 pisos terminados y sin vender en toda la provincia. La cifra es sólo un 4% inferior a la de un año antes: en todo el año pasado sólo se redujo en 139 unidades. Sólo en 2012 esa 'burbuja' se deshinchó a buen ritmo, pero en los últimos ejercicios se ha parado. De hecho, en cinco años sólo ha bajado de 3.798 a esos 3.332. A ese ritmo, dentro de 20 años todavía habrá pisos del 'boom' inmobiliario que están sin vender. Pero, ¿se van a vender? La realidad es que nadie los quiere.

 

El año pasado se vendieron 2.306 pisos nuevos en Salamanca, con lo que apenas el 5% de los compradores eligió algunos de los de ese 'stock'. El motivo es que la mayoría están fuera de mercado. "Sabemos que se están vendiendo pisos de bancos a 30.000 euros en Peñaranda, y que ni por esas. Muchos de estos pisos no se van a vender nunca". Así lo asegura el presidente de los empresarios de la construcción y de la patronal Confaes, Juan Manuel Gómez, empresario del sector y que está al tanto de las ofertas de 'derribo' para quitarse de encima estos pisos.

 

Según Gómez, el 'stock' está compuesto por promociones inacabadas, pisos de bancos y las miles de viviendas que, durante el 'boom' inmobiliario, se construyeron en todas las localidades del alfoz. "En la capital no hay pisos vacíos, hay cuatro promociones nuevas", dice. En todos y cada uno de esos 3.332 pisos sin vender se da alguna de esas tres condiciones, cuando no todas: eso hace muy difícil su venta. Pisos de los que sólo se ven los cimientos, la mayoría en el entorno de la capital, y que han pasado de las promotoras a los fondos de inversión y de ahí, en paquetes, a los bancos. Estos son los que, en última instancia, los intentan liquidar a mitad de precio o menos del que salieron a la venta.

 

Sin embargo, ni por esas se disipa la burbuja. Para los constructores, hay cerca de 3.000 viviendas en Salamanca que son prácticamente invendibles. A día de hoy la falta de Gobierno no otorga la confianza necesaria para meterse en una compra, ni siquiera por inversión. Y la paulatina pérdida de población acabará por dejar sin mercado a pisos generalmente mal situados que quedarán como la evidencia de lo que fue el 'boom' del ladrillo.