La Borriquilla marca el inicio de la Semana Santa de la mano de la Hermandad de Jesús Amigo de los Niños

Fotos: CAH

La procesión de la infancia es el Domingo de Ramos a las 12 del mediodía. Y esta Cofradía también realiza un Vía Crucis, el sábado de la semana anterior, en el que los adultos hacen penitencia y recogimiento. 

Día: Domingo de Ramos.

 

Hora: 12.00 horas.

 

Lugar de salida y llegada: Catedral Nueva.

La Hermandad de Jesús Amigo de los Niños nace por iniciativa de obispo Barbado Viejo en 1945. Este religioso se puso en contacto con el gremio de los maestros para pedirles que crearan la hermandad con los niños de las escuelas, de hecho en aquellos tiempos era casi obligatorio procesionar mientras eras un colegial.

 

Después de la dictadura, cuando llegó la democracia, bajó tanto el número de miembros que no había niños en la Hermandad y se alquilaban hábitos para permitir procesionar a todo aquel que lo solicitara. Cuando Carlos Vicente Hernández, el actual Hermano Mayor, llegó a la Hermandad, hace ya 30 años, se propusieron que eso cambiará y trabajaron duro para promover el ingreso de nuevo niños entre los hermanos. En la actualidad, ya son un total de 265, de los cuales alrededor del 80 por ciento son menores.

 

No obstante, a los 14 años, estos niños ya procesionan vestido como adultos, con la cara tapada y con capa, “porque ellos mismo lo comenzaron a demandar, porque, con esas edades, querían diferenciarse de los más críos”, explica Vicente. Y cuando van creciendo unos pasan a cargar los pasos y otros se quedan como hermanos de ceremonia o hermanos de fila, pero los positivo es que “cada vez son más los que permanecen en la Hermandad”.

 

 

 

Esta procesión sale el Domingo de Ramos a las 12 de la mañana. Esta formada por un grupo escultórico que tiene a Jesús en la Borriquilla, “atípico porque lleva también a un niño montado a lomos del animal”, como destaca Carlos Vicente; la Virgen “echándole mano a un niño para mostrárselo a Jesús” y una mujer hebrea embarazada. “Todo ello, las imágenes son una alegoría a la niñez” muy propia de la escena que narra esta procesión de la entrada de Jesús en Jerusalén. Precisamente, la última imagen es la de San Marcos, quien se cree que vivió en directo ese momento y escribió dicho pasaje de la Biblia. LÑa procesión la cierra El Paso de la Palabra, cargado por niños entre 11 y 18 años, con el anagrama de la Hermandad desglosado, “un libro como representación de los maestros, con la frase ‘dejad que los niños se acerquen a mi’, la cruz, el laurel y el olivo”.

 

 

 

Las imágenes son de un escultor de Jaén, Juan Carlos Guerra, talladas en madera entre 2007 y 2010. Las antiguas, las que vinieron en 1945 de una fábrica de la localidad de Olot, y ahora se han cedido a la Semana Santa de Ledesma, donde salen en procesión también el Domingo de Ramos.

 

UNA PALMA NUEVA PARA EL OBISPO

 

Una de las novedades de este año es que los jóvenes de la Hermandad han decidido, "por iniciativa propia", regalarle al obispo la palma que porta durante la liturgia de la bendición previa a la procesión, "como símbolo del compromiso de la juventud con la Semana Santa". 

 

La procesión de La Borriquilla hace un recorrido que dura alrededor de dos horas y media. Sale de la Catedral Nueva, y pasa por las calles Calderón de la Barca, Libreros, Compañía, Meléndez, y Poeta Iglesias, para entrar por la plaza del Corrillo en Plaza Mayor, y regresar por calle de La Rúa de nuevo a la Catedral.

 

Pero esta procesión tiene, además, un antes y un después. Al llegar a la Catedral se realiza un acto conjunto entre el paso de los niños y los adultos y un rezo al subir la rampa hacía la Puerta de Ramos, para dar gracias porque hace un par de años, esa misma rampa se partió al paso de los cofrades, “no pasó nada grave, algunos rasguños y magulladuras, y por eso damos gracias con una oración”, cuenta Carlos Vicente.

 

 

VÍA CRUCIS

 

Por otro lado, el sábado de la semana anterior al Domingo de Ramos, desde hace cinco años, los hermanos adultos salen en un acto de penitencia con un Vía Crucis. Carlos Vicente comenta que “lo venían solicitando los cofrades porque, como la procesión es un acto de alegría, querían hacer penitencia y recogimiento”. Así, unos 50 hermanos hacen este Vía Crucis, al que desde el año pasado se unió el Cristo de la Paz, un crucificado del primer cuarto del siglo XVII que se encuentra en la iglesia de San Sebastián. La Hermandad de Jesús Amigo de los Niños ha restaurado esta imagen que les fue cedida en usufructo por el Obispado.

 

El Vía Crucis Sale a las 12 de la noche de la Catedral, y si llueve las estaciones se completan dentro de la Basílica.