La banca cierra mil oficinas en Castilla y León a falta de los ajustes de BBVA, Santander y Popular

Los trabajadores se manifiestan a la puerta de la sede central, en la calle Santiago

La comunidad pierde casi mil sucursales en los años de la crisis por los ajustes y la llegada de Internet, y el cierre de oficinas viene acompañado de despidos. El sector dice que le sobran otras 6.000 oficinas y 21.000 empleados hasta 2018.

Las entidades bancarias han cerrado cerca de mil oficinas en los últimos ocho años en Castilla y León y todavía van a adelgazar más sus estructuras con los ajustes que se esperan en varios bancos. Según los datos del Banco de España, en los años de la crisis se ha pasado de 3.169 a 2.207, 962 menos, merced a los cierres de muchas oficinas de las antiguas cajas y los procesos de ajuste que han iniciado varios bancos. Y que seguirán: el sector considera que le sobran 6.000 sucursales en todo el país.

 

Las provincias más afectadas son Valladolid, Burgos y León con 216, 176 y 136 menos, aunque todas las provincias han perdido presencia; las que menos lo han notado han sido las más pequeñas en población, Soria y Zamora. Detrás de esta merma está la reorganización de las entidades marcada por las merma de beneficios y la incorporación de las nuevas tecnologías, que le han dado un gran impulso a la autogestión bancaria por Internet.

 

Los grandes afectados de esta reducción de oficinas han sido los trabajadores y, por otro lado, los pequeños municipios. Con una red menos extensa, no se llega a todos los pueblos como ocurría antes, donde en casi todos los de cierta dimensión había una oficina de las cajas de Castilla y León. Y si no hacen falta tantas oficinas, sobran empleados. Este 2016 ha sido muy duro en este sentido. A nivel nacional, las principales marcas van a despedir a 5.000 personas y hasta 2018 está previsto que se vayan a la calle 21.000 empleados.

 

Este ajuste ha llevado el número de sucursales a mínimos. Las 2.207 operativas en junio según los datos oficiales del Banco de España están lejos de las 3.180 que había en diciembre de 2008 y para encontrar un número similar hay que volver la vista 35 años, concretamente hasta marzo de 1981, cuando había 2.297 oficinas distribuidas en las nueve provincias de Castilla y León. Actualmente, tan sólo cuatro provincias de la Comunidad (León, Valladolid, Burgos y Salamanca) acogen dos de cada tres sucursales bancarias.

 

Y no es el final, porque varias entidades ya tienen confirmados despidos que afectarán a Castilla y León. BBVA, Santander y Banco Popular ya han anunciado sus planes de ajuste; el de los últimos supondrá 240 empleos menos en la comunidad.