La autovía entre Fuentes de Oñoro y Portugal, pendiente de las plantas y la auditoría de seguridad

Tramo de la N-620 en Fuentes de Oñoro.

Fomento asegura que se está trabajando en el remate final de las obras, que llevan diez años en marcha para convertir 5 kilómetros de nacional en el último tramo de la autovía A-62.

La apertura al tráfico del tramo de autovía entre Fuentes de Oñoro y la frontera con Portugal está cada vez más cerca, pero después de una década de retrasos el día no termina de llegar. El último tramo de todo el recorrido de la A-62 que queda por entrar en servicio está técnicamente finalizado desde comienzos de este año 2019 y, en breve, podría abrir para los vehículos y completar el trazado desde Irún hasta Aveiro en el que este tramo y la conexión del lado portugués son los únicos sin terminar.

 

Según consulta realizada por TRIBUNA al Ministerio de Fomento, lo que quedan son remates. "Actualmente se está trabajando en la auditoría de seguridad viaria y en el remate final de las obras, quedando también pendiente el capítulo medioambiental de las plantaciones proyectadas", contestan desde prensa. Así que está pendiente de detalles menores como las plantas. Este año se le han inyectado 2,1 millones precisamente para pagar el fin de obra.

 

Este es el mayor obstáculo para su apertura, ya que hay que comprobar si la apertura del tráfico beneficia al tráfico o no porque el tramo del lado portugués está todavía sin hacer. La dificultad para esta apertura parcial es encontrar hacia dónde derivar el tráfico hasta que haya continuidad con el tramo portugués. Hay que analizar las opciones ya que volver a llevar el tráfico por Fuentes de Oñoro no parece recomendable.

 

A este respecto, desde Fomento aseguran que "el Ministerio mantiene comunicación con el gobierno portugués dado que ambos proyectos (obras de los tramos contiguos español y portugués de la A-62) son beneficiarios del mecanismo Conectar Europa de la Comisión Europea (CEF, por sus siglas en inglés), al formar parte del itinerario “E-80” de la Red Transeuropea de Transportes".

 

 

Diez años esperando por cinco kilómetros

 

Este pequeño tramo de poco más de 5 kilómetros es el último de la autovía A-62 sin convertir. De hecho, como parte de los 40 kilómetros entre Ciudad Rodrigo y la frontera portuguesa, es uno de los trayectos de carretera más peligrosos de Salamanca. Además, lleva diez años de ejecución con muchos problemas.

 

 

El contrato de obra fue licitado por primera vez en 2008 de acuerdo con un proyecto finalizado ese mismo año, que se adjudicó en 2009 a Teconsa en 14,9 millones. Las obras no llegaron a iniciarse porque la empresa fue declarada en concurso de acreedores por lo que en 2010 se anuló el contrato. Las obras habían estado paralizadas durante meses y todavía tardaría en volver a licitarse el contrato.

 

Fue en enero de 2014 cuando, por segunda vez, se acometió la adjudicación de la obra, y se adjudicó por 19,8 millones de euros en noviembre de aquel año, con la firma en diciembre de ese año; el plazo de ejecución era de 40 meses debido a la complejidad de las conexiones. Las obras, por lo tanto, han desbordado ampliamente su plazo límite de ejecución, que expiró a mediados de 2018, que es cuando se prometió su finalización, por falta de ejecución de presupuestos. Lleva ya más de un año de retraso sobre lo previsto en el contrato.

Comentarios

mario 21/10/2019 19:15 #2
Por fin. Con 30 años de retraso (como en Cataluña, vamos). Este es el resultado de la planificación de nuestros políticos, asesorados por sus funcionarios.
Jose M. 21/10/2019 08:50 #1
Diez años, 5 kilomeros, es decir y si no me confundo a 500 metros por año, todo un récord.

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