La ausencia de avituallamiento líquido provoca malestar entre los participantes de la San Silvestre

Corredores durante la San Silvestre
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La falta de puestos de avituallamiento de agua y líquidos durante el recorrido, la señalización de los kilómetros poco visible y la bolsa del corredor, pobre para muchos, los puntos oscuros de la San Silvestre salmantina. 

La XXXIII edición de la San Silvestre salmantina pasará a la historia por ser de nuevo la que batiera el récord de participación y porque ni frío ni niebla han podido con el entusiasmo de los corredores.

 

Buen ambiente general y falta de incidencias relevantes aunque también ha tenido sus puntos 'oscuros' y es que muchos de los participantes han expresado su malestar al final de la prueba porque no han encontrado el avituallamiento líquido habitual en este tipo de pruebas.

 

Los diez kilómetros se le han hecho largos a muchos que buscaban con la mirada ese punto donde refrescarse o reponer líquidos sin ninguna fortuna porque no lo había. Algunos han explicado que tras presentar la protesta por esa ausencia de líquido en el recorrido se ha explicado que no la ha habido por motivos de seguridad. La organización no quería botellas en el recorrido para que no hubiera riesgo de tropezones o posibilidad de que se formara hielo y además en años anteriores había habido quejas porque no habia un servicio de limpieza preparado de manera especifica para retirarlas.

 

Otra de las quejas que se han dejado escuchar hace referencia a lo que se ha calificado como una pobre bolsa del corredor. Tampoco ha satisfecho demasiado la señalización de los kilómetros en el recorrido.

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