La auditoría de la Cámara de Comercio, oculta durante meses, ve la luz y avala la buena gestión de Mesonero y su equipo

El presidente de la Cámara de Comercio, Juan Antonio Martín Mesonero, con miembros de su directiva (Foto: Cristian Martín)

Aunque aprobada y publicada fuera de plazo, la auditoría oficial de las cuentas de la Cámara de Comercio ratificada por la Gestora de la Junta, destaca los buenos resultados obtenidos en 2015, último año con Juan Antonio Martín Mesonero al frente.

Para los auditores de la Cámara de Comercio, cuyo informe ratifica las Cuentas aprobadas por la Comisión Gestora de la Junta de Castilla y León hace meses, aunque no se han hecho públicas hasta ahora, los resultados obtenidos por la anterior ejecutiva en 2015, presidida por Juan Antonio Martín Mesonerofueron positivos y oficialmente "no manifiesta ningún error ni incumplimiento de principios contables significativos", de tal forma que las cuentas anuales expresan "la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera" de la entidad cameral.

 

De la misma manera, entre sus conclusiones se especifica la incertidumbre generada en el momento de su redacción (está firmada el 1 de julio de 2016) con la llegada de la Comisión Gestora impuesta por la Junta tras la 'teatralizada' salida del número suficiente de plenarios, señalando que las opciones de mantener los buenos resultados conseguidos en 2015 dependerían muy mucho de la superación de la 'inestabilidad orgánica' que eso supuso y de "la capacidad de obtener ingresos y generar excedenes positivos en el futuro". Pero eso sólo se podrá contrastar a partir del próximo mes de junio, cuando se hagan públicas, si se cumplen los plazos legales y estatutarios, las cuentas correspondientes al pasado año 2016.

 

A lo largo de la auditoría, de 62 páginas, que la propia Cámara de Comercio ha colgado ayer tarde en su página web con bastante retraso, los autores significan que frente a los problemas genéricos del resto de las Cámaras españolas, arrastrados durante los años de la crisis y que han generado una importante pérdida de funciones e ingresos en estas entidades, la de Salamanca en 2015 fue positiva. Los resultados se sustentan en la correcta gestión del equipo presidido por Martín Mesonero, incidiendo en la reducción de costes y de personal, y la venta de algunos activos inmobiliarios, lo que consiguió que las cuentas presentaran finalmente un superávit de 188.000 euros y se rebajara notablemente su nivel de endeudamiento anterior. Y todo ello a pesar de la bajada notable de las subvenciones y el bloqueo institucional y económico al que se vió sometida la ejecutiva anterior por parte de Ayuntamiento y Diputación de Salamanca.

 

En general, el informe generaliza la imagen de que las cuentas y situación financiera de la entidad cameral podrían considerarse como 'inmaculadas', toda vez que los auditores no aportan ni un solo reparo o indicación negativa ni al fondo ni a la forma de las cuentas anuales, el presupuesto y la memoria anual.