La aprobación definitiva de la nueva ordenanza de terrazas no llegará a tiempo para el 1 de enero
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La aprobación definitiva de la nueva ordenanza de terrazas no llegará a tiempo para el 1 de enero

La nueva ordenanza irá a comisión el día 11 de diciembre y no se aprobará hasta el último pleno del año, faltando 30 días de exposición pública para su aprobación definitiva.

La nueva ordenanza de terrazas de la Plaza Mayor, Rúa y casco histórico llegará tarde a su cita con el cambio de año. Así se ha puesto de manifiesto en las comisiones informativas municipales de este miércoles en las que el equipo de Gobierno ha confirmado el calendario de tramitación del nuevo y esperado texto, que debe poner orden a la regulación de sillas y mesas en dos lugares tan sensibles, y que de paso debe servir para recuperar la legalidad porque la actual ordenanza está anulada desde hace unos meses precisamente por las quejas de un hostelero afectado.

 

La nueva ordenanza de terrazas que lleva semanas discutiéndose todavía no ha llegado a los grupos municipales, a los que se les ha negado esta información. De hecho, no irá a comisión informativa hasta el día 11 de diciembre, cuando el concejal del área de Policía, Fernando Carabias, tiene previsto informar a los grupos sobre ella. A partir de ahí, irá en el orden del día del último pleno del año, el 27 de diciembre, pero eso no signifique que llegue a tiempo. Después, le restará un mes de exposición al público para posibles alegaciones, un paso obligatorio, así que no podrá entrar en vigor al menos hasta que se apruebe en pleno, previsiblemente, con el ordinario de principios de febrero.

 

La nueva ordenanza de terrazas, que se aprobará por dos años, establecerá las nuevas normas para sillas y mesas en la Plaza Mayor y la Rúa Mayor, además de en una decena de calles del centro que están especialmente 'invadidas' por las terrazas y que hay que regular. De los cambios previstos, hay algunos seguros, como las limitaciones al cambio de temporada y superficie ya contempladas para todas las terrazas de la ciudad.

 

En cuanto a la Plaza Mayor, los hosteleros querían una quinta fila que no se ha contemplado dar, y también se reforzarán obligaciones como la de atender la terraza, bajo multas de retirada de licencia. En cuanto a las zonas de acceso, se ampliarán para abrir paso a los peatones y no estará permitido el tránsito de camareros de un lado hacia el otro, así que no habrá terrazas de un mismo establecimiento en zonas separadas.

 

En cuanto a la Rúa Mayor, la medida principal es colocar sillas y mesas de perfil, mirando hacia las catedrales o San Martín, para que ocupen menos espacio y haya más paso para los peatones en un lugar que es especialmente problemático en este aspecto.