La anulación de la ordenanza especial de terrazas, ocasión para corregir el conflictivo caso de la Rúa Mayor
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La anulación de la ordenanza especial de terrazas, ocasión para corregir el conflictivo caso de la Rúa Mayor

Calle La Rua de Salamanca

Los grupos municipales ya terminaron la legislatura de acuerdo en que había que hacer una llamada al orden. Preocupa más la situación de la Rúa que la de la Plaza Mayor.

El de las terrazas ha sido uno de los debates más vivos de la pasada legislatura, y parece que lo va a seguir siendo en esta. La pasada legislatura terminó con el reconocimiento por parte de todos los grupos de que había que hacer una nueva llamada al orden con el tema de las terrazas. Y la reciente decisión del TSJCyL de anular la ordenanza especial de las terrazas de la Plaza Mayor va a obligar a reformular el acuerdo al que llegaron ayuntamiento y hosteleros, pero no tanto en el caso de las clásicas terrazas de la plaza, sino en el lugar más conflictivo: la Rúa Mayor.

 

La presencia de sillas y mesas, con hasta 600 licencias concecidas, es muy nutrida y es indiscutible que su presencia es abrumadora en algunos puntos de la ciudad. Hace algo más de un año, los grupos municipales mostraron su acuerdo en que hay algunos casos en los que las terrazas autorizadas en Salamanca están fuera o bordeando la legalidad que marca la ordenanza municipal. Así lo manifestaron PSOE y Cs, y también el PP reconoció que había algunas malas prácticas que, eso sí, son minoría. Ganemos salió en varias ocasiones a pedir más equilibrio en el reparto de espacio entre terrazas y viandantes y el PSOE logró cambios en la gestión de las terrazas de la Plaza Mayor los días de concierto.

 

En esta legislatura la situación es más o menos la misma. Según las fuentes consultadas, el grupo socialista mantiene su postura y cree necesario darle una vuelta a la situación de las terrazas. No se trata de denegar permisos ni retirarlas de calles y plazas, sino conseguir que los casos en los que no se cumple la ordenanza o en los que las sillas y mesas impidan un acceso razonable a peatones o emergencias se corrijan. Ciudadanos mantiene también su postura, pero ahora además es parte del equipo de Gobierno. En el grupo mixto la presencia de Virginia Carrera asegura la continuidad de la línea crítica. Así que todo parece indicar que habrá cambios: así lo han manifestado algunos concejales a este medio.

 

En el punto de mira está más la situación de la Rúa Mayor que la de la Plaza Mayor, a pesar de que el origen de la nulidad de la ordenanza especial pactada entre consistorio y hosteleros está en el reparto de espacios en la plaza. En 2015 se decidió regular conjuntamente estos dos espacios, y mientras en la plaza la situación parece más cerca de la idónea, en la Rúa hay más dudas porque concurren problemas de espacio, de paso de vehículos de emergencia (literalmente imposible), vehículos de limpieza o por la imagen de masificación.

 

 

Rúa Mayor: más terrazas que en cualquier calle peatonal

 

El caso de la Rúa Mayor se ha denunciado con fuerza, y no hay más que intentar caminar desde la plaza del Corrilo a las Catedrales para comprobar por qué. La disposición actual de sillas, mesas y sombrillas no deja más que un estrecho pasillo para los viandantes en uno de los corredores más frecuentados por salmantinos y turistas, que a centenares hacen el recorrido hacia las Catedrales por un estrecho sendero.

 

El motivo es que se rige por una ordenanza conjunta con las normas de la Plaza Mayor. El pacto que firmaron hosteleros y Ayuntamiento está vigente todo lo que queda de 2019, así que por ahora lo único que queda es comprobar que la realidad de la calle se ajusta a la ordenanza municipal y a los acordado.

 

En las calles peatonales se autoriza como norma general la instalación en una línea de módulos hasta un máximo de dos por establecimiento hasta alcanzar los 18 metros cuadrados. Entre módulos de un mismo titular deberá quedar un paso libre de 1,50 metros lineales, y entre módulos de titulares distintos el paso libre será de 3 metros. La vía de emergencia será de 3,50 metros lineales.

 

La Rúa Mayor cuenta con un tratamiento distinto, puesto que se autoriza la instalación en un solo módulo por establecimiento de 30 metros lineales, a razón de 2x15 metros. La vía de emergencia se situará en la parte izquierda, en dirección a la Plaza de Anaya, pero no hay más que intentar pasar para comprobar que no tiene los 3,50 metros de anchura. La falta de este pasillo y la longitud de los módulos da como resultado la aglomeración conocida.

 

 

Más problemas de terrazas

 

En todo caso, la Rúa no es el único sitio donde el número de terrazas ha desbordado lo razonable. Hay otras calles del centro donde su presencia se antoja excesiva, no por el número, sino porque invaden zonas de paso en aceras o plazas casi enteras. San Julián, bajada de San Pablo, Obispo Jarrín, Poeta Iglesias, plaza del Peso... presentan las mayores concentraciones de terrazas, esos puntos en los que las aceras desaparecen bajo sillas y mesas. También hay problemas en los barrios con cenadores demasiado cercanos a pasos de peatones, a banco o a portales.

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