La acusada de no devolver 371.891 euros a una mutua dice que los gastó en pagos

Juzgados. La acusación solicita para la imputada y sus dos hijos, también encausados, 18 años de prisión mientras que el fiscal pide la absolución
E.G.

LaSala de lo Penal Uno acogió en la mañana de ayer el juicio contra una mujer y sus dos hijos acusados de gastarse el dinero de la indemnización que percibió el marido y padre de los imputados en un accidente de tráfico. Durante el juicio, la acusada confesó que se gastó el dinero en pagos.

A raíz del accidente que sufrió el cabeza de familia en 2001, una sentencia del Juzgado de Instrucción número 1, en abril de 2006, estableció una indemnización para la víctima de 760.078,65 euros, que hizo efectiva una mutua de manera provisional ya que interpuso un recurso ante la Audiencia provincial, quien dejó reducida la indemnización a la mitad. Por ello, el abogado de la acusación y representante de la mutua solicita que le devuelvan el reintegro de los 371.891,42 euros, que hasta la fecha no han sido devueltos y pide una pena de seis años para cada uno de los acusados (tres años de prisión por un delito de apropiación indebida y otros tantos por otro delito de insolvencia punible) y el pago de una multa.

Durante el juicio, la acusada J. B. I., aseguró que no sabía que tenía que devolver la indemnización: “Me dijeron que lo mismo tenía que devolver algo, pero no todo”. Además, reiteró que “tenía que pagar todas las deudas pendientes porque esperé la indemnización durante cinco años” y detalló que tuvo que hacer frente a los gastos derivados de la residencia de su marido, las obras realizadas en su vivienda para adaptarla a las necesidades del progenitor, la compra de un vehículo adaptado, así como otros gastos de médicos, clínicas y abogados. Además, la acusada aseguró que en la actualidad no trabaja, salvo cuando ayuda a su hijo con un puesto ambulante. Respecto a los 180.000 euros prestados a su hijo, señaló que “no eran regalados. Se los presté con la intención de que las tiendas que había abierto funcionasen, pero los negocios fueron a pique”. Por su parte, uno de los hijos imputados, J. J. D. B., confesó que no estaba al corriente de la indemnización “yo no contaba ahí para nada”, ya que “la tutora era mi madre y la que llevó todos los papeles”, aunque confesó que del dinero que le prestó su madre “le devolví muy poco porque las tiendas no funcionaban”. Por último, el otro acusado O. D. B., señaló que “yo no tengo nada que ver en el caso” ya que se encontraba en la cárcel y reiteró que “me enteré al año de que mi padre había recibido una indemnización”. El fiscal pide la absolución al considerar que los gastos han sido justificados. Mientras, la acusación señaló que la imputada sacó el dinero del banco y lo metió en una caja fuerte “para desviar la cantidad que sabía que tenía que devolver”. Además, advirtió que “el dinero sigue estando en poder de J. B. I.”