La actual concesionaria y una oferta alternativa pelearán por el contrato de las guarderías

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Eulen, que ha gestionado el servicio hasta ahora, y la unión entre Clequali y Azvase, son las dos empresas que se han presentado al concurso para quedarse el contrato de la guarderías municipales de Salamanca. Ambas tienen deficiencias en la documentación y podrían ser excluídas.

La actual concesionaria, Eulen, y una unión entre Clequali y Azvase han presentado sendas ofertas para quedarse con el controvertido contrato de las guarderías municipales, que ha salido a concurso en medio del escándalo de la 'operación Lezo'. Los nombres de las empresas que están detrás de las ofertas se han conocido este viernes tras exigirlos los grupos de la oposición al equipo de Gobierno, que los ha negado hasta ahora.

 

No obstante, el proceso va a tener que superar todavía un importante obstáculo. Ambas ofertas han sido admitidas, pero con fallos en el sobre 1, el que incluye la documentación sobre la solvencia técnica y económica y la declaración de actividad principal de las sociedades. Estos son requisitos indispensables para que se den de paso las dos ofertas, y de hecho se va a preguntar a la asesoría jurídica municipal sobre el asunto. El resultado es que ambos podrían ser excluídas, o sólo una, y quedar desierto o resuelto el contrato.

 

Entre las aspirantes no están ninguna de las señaladas por la 'operación Lezo', como era lógico. Ni Mis Pollitos, la empresa de Carmen Pazos, y con una amplia red de guarderías en Salamanca, ni Chickies, la sociedad en la que Pazos participó con Ignacio González y su mujer, han acudido. Algo normal dado que Pazos está investigada por la justicia y que el expresidente de Madrid está en la cárcel, al tiempo que su mujer está imputada. Todo, porque según se sospecha usaban el dinero de comisiones ilegales para un negocio de guarderías en el que los González tenían como socia a la empresa salmantina hasta que esta, tras las detenciones de la 'operación Lezo', se desmarcó, lo que no le ha evitado una reclamación de información por parte de la justicia.

 

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Salamanca ha usado, y usará, como argumento contra las sospechas de amaño del contrato el hecho de que a ninguna de estas empresas se le ha concedido nada. Algo imposible porque, cuando estalló el caso, no se había abierto siquiera el plazo de presentar candidaturas y, por tanto, nadie se había podido presentar.

 

Por contra, sí que coinciden con el caso la conversación grabada a Ignacio González en la que asegura que su socia, Carmen Pazo, ha conseguido que el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, le asegure el contrato. Al menos, esto es lo que defiende González. La conversación data de noviembre de 2016, cuando se estaba elaborando el pliego de condiciones, y denota un alto conocimiento del negocio de las guarderías de Salamanca por parte del expresidente de la Comunidad de Madrid.

 

Ahora, el Ayuntamiento tendrá que seguir adelante con el proceso de adjudicación contando con las dos ofertas presentadas. Una, la de Eulen, es la de la actual empresa concesionaria; la otra la comparten la concesionaria de las piscinas, Clequali, con Azvase, una empresa que tiene recurrida la adjudicación de otro servicio municipal, el de comida a domicilio. Las guarderías son un contrato de 4,8 millones de euros y, si la adjudicación no llega a buen puerto, se cambiarán los pliegos.